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¿Que es Megapraxis? El mundo cambia, y el cambio constante es una de las ideas que conciernen a la Megapraxis, (Heráclito: "Todo fluye"). Otra es su universalidad: es global; hay que analizar todo, explicar todo; no nos conformamos con las partes. La realidad siempre es compleja y la complejidad también es megapráctica. Pero no todo va a ser análisis. Debe haber praxis ¿no? Pues eso, propuestas de acción práctica, que es lo que modifica la realidad. En resumen, conocer mejor la realidad para proponer acciones que la transformen, que la hagan progresar, que sumen “cuantos de progreso”. Pasito a pasito. Es muy simple. Pero no es fácil.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Cuento de vampiros

Hubo una vez un pueblo que vivía en paz. Los hombres y mujeres de ese pueblo eran laboriosos, familiares y hogareños. Respetaban a sus vecinos y eran hospitalarios con los forasteros. Las gentes de ese pueblo tenían hijos que, generación tras generación, aseguraban el modo de vida y las tradiciones de sus mayores. Hasta que un malhadado día aparecieron por el lugar unos seres extraños. En un principio no levantaron sospechas, porque la gente de ese pueblo era confiada. Y eso que solo les veían por las noches. Poco podían pensar cuán desgraciado fue el día en que aparecieron aquellos seres. Al principio eran pocos, y aparentemente no se les podía atribuir ni mal ni bien para el pueblo. No eran agradables, en esto estaban de acuerdo todos sus habitantes, porque daban un poco de susto cada vez que se los encontraban por la calle, de noche, y con aquellas ropas negras. Tampoco es que fueran muy sociables. Nunca abrían la boca ni para saludar. Pero la natural tolerancia del pueblo y su falta de suspicacia allanaron el camino que condujo a una extraña convivencia.
El caso es que un buen día la gente del pueblo empezó a tener problemas de salud. Un número cada vez más grande de personas comenzó a sentir fatiga, dolores de cabeza, mareos...Además los afectados tenían una especie como de picaduras o heridas en la piel del cuello, junto a la yugular. El médico del pueblo pensó que se trataba de un virus, una epidemia, seguramente transmitida por algún tipo de picadura de insecto, y recetó a los afectados unos antiinflamatorios y reposo. Pero los casos aumentaban en número y gravedad. Las primeras sospechas de que esta epidemia tuviera algo que ver con los extraños seres nocturnos vino a través del testimonio de algunos vecinos que habían visto a estos seres salir precipitadamente de las casas de aquellos a los que posteriormente atacaba la enfermedad. Sin embargo, debido a la natural confianza de estas gentes, se tardó mucho en asociar el mal con su causa, de modo que cuando la gente comenzó a reconocer que aquellos seres oscuros guardaban alguna relación con la enfermedad, ésta se había extendido tanto que prácticamente todo el pueblo estaba afectado. Además el mal había adquirido una mayor virulencia, y ya se empezaban a producir víctimas mortales. El caso es que a la vez que las víctimas se multiplicaban, los seres siniestros habían aumentado en número, y al parecer, voracidad. Si en un principio se conformaban con una mordida benigna y un poco de sangre, ahora cada ataque era a menudo mortal, dejando a la víctima seca como un ladrillo. Esta situación ponía en grave peligro la supervivencia del pueblo, seriamente amenazada por aquella invasión de vampiros. Pero no era solamente la supervivencia del pueblo la que estaba amenazada, sino la misma supervivencia de aquellos siniestros seres, pues si acababan con todos los habitantes del pueblo no quedaría gente a la que chupar la sangre. Era evidente que esto tendría unas consecuencias muy graves también para los vampiros. Ya se sabe que éstos no mueren, bueno, ya están muertos, o no-muertos, más bien. El caso es que necesitan la sangre como los humanos necesitamos el oxígeno. Sin ese líquido rojo se sumen en la más miserable postración, en el más profundo abatimiento, y acaban desapareciendo, esfumándose, reduciéndose a cenizas.
En estas circunstancias, algunos vampiros tomaron conciencia de lo crítico de su situación e intentaron alertar a sus congéneres: "Alto, no abuséis de la sangre fácil, no os dejéis llevar por vuestro instinto, porque al final acabaréis con la sangre disponible y ese será nuestro fin". Pero la voz de estos vampiros no era escuchada por la mayoría, que, ávidos de sangre, se reían de sus advertencias (una risa heladora, por cierto): "Ja, ja, ja; qué ingenuos ¿cómo se va a acabar la sangre? Hay que ser un idiota para pensar eso. Nunca ha habido escasez, y nunca la habrá. Los humanos se reproducen continuamente para regocijo de los de nuestra especie". Hay que decir que el común de los vampiros era casi tan confiado como las gentes del pueblo que estaba a punto de desaparecer. Y esa confianza fue la ruina de ambos. A pesar de que unos pocos vampiros hicieron lo que pudieron para impedirlo, los humanos fueron aniquilados por las hordas vampirescas en poco tiempo. Tan poco que cuando se dieron cuenta de que no quedaban más cuellos que morder, ya era demasiado tarde para reaccionar. Se sumieron en una profunda depresión que acabó con ellos en un suspiro.
De este modo no quedó ni el apuntador en aquel pueblo. ¿Seguro?¿y, entonces, cómo es posible que haya llegado esta historia hasta nosotros? Bueno, la verdad es que no desapareció todo el mundo. Algunos de los vampiros que vislumbramos que aquel camino nos conducía a la extinción, pudimos salvar a unos cuantos seres humanos de la voracidad de nuestros congéneres. Si cooperábamos podríamos salvarnos y así hicimos: nosotros conseguimos ocultarlos y ellos a cambio nos dieron un poco de su sangre, unas gotitas, lo suficiente como para mantener nuestro interés por la existencia. Con el tiempo nuestra amistad se ha ido fortaleciendo. Ellos siguen proporcionándonos sangre, simplemente por agradecimiento y verdadera camaradería. Eso si, en pequeñas cantidades, no sea que vuelvan las anemias al pueblo. Nosotros procuramos corresponder. Vigilamos sus sueños y velamos por su seguridad. Siempre estamos ahí, y si por casualidad algún vampiro malvado y un poco estúpido amenaza a nuestros amigos humanos, le hacemos entender que lo de malvado podría ser comprensible en un vampiro, pero acabar con aquello que te sostiene es la mayor de las estupideces.




Más cuentos del 15M en este blog:

lunes, 25 de abril de 2011

Cambio climático y deformación asimétrica de la realidad

Cambio climático, calentamiento global...¿que podemos añadir desde este blog a lo mucho que hay ya escrito sobre este asunto? Pues una pequeña reflexión sobre un aspecto que no tiene que ver con el centro del problema -la Tierra, el único planeta que por el momento podemos habitar, se está calentando a un ritmo sin precedentes en la historia- sino con un aspecto quizá marginal, pero consideramos que importante: la aceptación "asimétrica" del problema según la ideología del sujeto que se enfrenta a la cuestión.
Vayamos por partes. Por un lado, los científicos nos muestran, sin el más mínimo asomo de duda, un hecho (no una opinión, ni una posibilidad, no: un HECHO cierto e incontrovertible, ver gráfica más abajo) como es que la temperatura media del planeta se ha elevado 1.5 grados centígrados en los últimos 50 años, y que esto va a continuar progresando hasta hacer inhabitable buena parte del planeta si seguimos quemando combustibles fósiles y produciendo dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero al ritmo que lo hacemos actualmente. La habitabilidad futura del planeta depende, pues, de lo que hagamos ahora con los combustibles fósiles.

Esto es muy sencillo de entender, y fácil de demostrar. No requiere costosos sistemas de medición ni complejos modelos matemáticos de difícil comprensión. La red de estaciones meteorológicas y las series de datos históricos recabados por éstas nos muestran una realidad muy preocupante para el destino de la humanidad. La gráfica que mostramos arriba, sacada de un estudio publicado en la revista Nature en 2008, no deja lugar a dudas. Es fácil de interpretar: a la izquierda, eje vertical, la temperatura media mensual de la tierra en cada uno de los años de la serie que se representa en el eje horizontal. De arriba a abajo, 4 gráficas nos muestran, respectivamente, los datos térmicos globales (sin filtrar), las oscilaciones internas (ENSO, "El Niño Southern Oscillation", la conocida oscilación periódica del hemisferio sur; y COWL, "cold oceans–
warmland" el equivalente de "El Niño", pero en el hemisferio Norte) que podrían afectar a los datos globales presentados arriba, y, por último, los datos, una vez filtrados (corregidos) para minimizar la influencia de las oscilaciones internas. Tanto considerando la influencia de las oscilaciones internas como sin considerarla, la conclusión es la misma: la Tierra se está calentando, y este calentamiento es más intenso y más rápido en los años más recientes.
Ya se han empezado a notar los efectos del calentamiento. Los casquetes polares se están descongelando, diversas enfermedades normalmente restringidas a los trópicos se están haciendo cada vez más presentes en regiones donde no habían sido nunca observadas, desastres meteorológicos como huracanes, tifones, etc son cada vez más intensos y frecuentes, etc, etc. Pero lo que nos aguarda en un plazo no demasiado lejano (lo veremos muchos de nosotros) es una situación sin precedentes para la que tendremos que prepararnos adecuadamente, porque va a afectar a nuestro modo de vida, a nuestros recursos, a nuestra salud. Lo racional es intentar cambiar ese destino, y en cualquier caso tratar de prevenir sus efectos, además de prepararse y adaptarse como especie a las nuevas condiciones ambientales, cuando esto sea posible.
Pues bien, llegamos al tema central de esta entrada, es decir, lo que nos llama la atención como megaprácticos. ¿Como encaja la gente este tema? Como en muchos otros casos, se produce una asimetría en la aceptación de este tipo de información (repetimos, son hechos, no opiniones). Mientras que en medios generalmente de la izquierda política, no se pone en duda la veracidad del hecho y sus consecuencias (de una forma un tanto acrítica, hay que reconocer), en medios que podríamos caliificar en general como "conservadores", el cambio climático, o calentamiento global, se pone permanentemente en duda, cuando no se niega de medio a medio.
¿Por que ocurre esto? Parece que entre los conservadores se considera que el mundo actual, cuya economía está basada en el consumo de bienes para cuya fabricación, transporte, comercio, etc se requiere un gran consumo de combustibles fósiles, es lo bastante perfecto como para que ninguna medición científica lo pueda estropear: "No dejes que un hecho científicamente demostrable estropee tu fe en la economía de mercado" podria ser su eslógan. En este tema se produce una "deformación asimétrica de la realidad" (ver entrada del 2 de enero de 2011, en este mismo blog) muy acentuada, tal vez la más acentuada que conocemos. Para un "creyente" en la bondad esencial de la economía neoliberal, esta especie de "rebeldía" de la Tierra no puede ser cierta. Los efectos de la explotación exhaustiva de los recursos terrestres no puede volverse contra el género humano. Entonces se buscan explicaciones alternativas. Los prejuicios ideológicos no permiten admitir que el sistema económico vigente es la causa del desastre. Lo que se cuestiona, entonces, es, o bien la veracidad de los datos científicos (que son difíciles de cuestionar, francamente), o bien el alcance y consecuencias de esos datos. Es cierto que hay escépticos que, admitiendo la cuestión central (que la tierra se está calentando), ponen en duda que sea la actividad humana la que cause tal calentamiento, y buscan teorías que permitan explicar este calentamiento por causas naturales (ciclos geológicos o solares, por ejemplo). Esta reacción es también falaz, pues viene provocada por prejuicios ideológicos irracionales que impiden aceptar la interpretación más plausible, el origen antropogénico del calentamiento global, un hecho para el que existe evidencia científica abrumadora.
En resumen, el cambio climático representa un caso excepcionalmente claro de deformación de la realidad (en este caso, negación de los hechos probados) para que un sector de la población se siga sintiendo cómodo con un modelo de sociedad responsable de la generación de "entropía" en forma de calor, contaminación, resíduos, etc en el plano ambiental, pero también de "entropía social" en forma de parados, excluidos sociales y desigualdad entre personas. Algún otro dia abordaremos este tema de la entropía social y cómo los creyentes en la economía neoliberal (no olvidemos que este es el signo que nos gobierna, da igual el partido en el poder) limpian sus mentes y sus conciencias con ideas "originales" para eludir poner en cuestión "su sistema".

sábado, 16 de abril de 2011

Las leyes fundamentales de la estupidez humana

Todo el mundo posee una idea intuitiva de lo que es la inteligencia, e igualmente de su carencia, la estupidez. Sin embargo, definir, medir, sistematizar estos conceptos, definir escalas, tipos, etc, son tareas arduas de las que se ocupan psicólogos que aun no han alcanzado un consenso universal en este campo. Por eso, conseguir una definición clara de lo que es y en que consiste actuar de forma inteligente es una tarea difícil que hay que valorar en su justa medida. Pero si además se describe en términos sencillos, fáciles de entender, accesibles a todo el mundo, universales, entonces estamos ante una gran obra. Y si encima se hace en tono humorístico, con un trasfondo crítico, y la dosis justa de ironía, seguramente estamos hablando de la obra de un genio: Carlo María Cipolla y su "Allegro ma non troppo". 
¿Quien era Carlo María Cipolla? ¿Que es allegro ma non-troppo? ¿Que son las "leyes fundamentales de la estupidez humana? Pues vayamos por partes. Carlo Maria Cipolla era un economista e historiador de su disciplina. Un erudito. Un sabio. Un académico con gran perspicacia, clarividencia y sentido del humor. Nació en Italia en 1922. Allí estudió y fue profesor en varias universidades. Marchó a completar su formación en París, Londres, y más tarde en Estados Unidos, donde ejerció la docencia como catedrático en la Universidad de Berkeley. Murió en 2000. "Allegro ma non troppo" es un ensayo en tono humorístico, escrito para divertir a los amigos, circulando primero de mano en mano, luego en fotocopias, y que poco a poco transcendió del ámbito próximo a Cipolla, hasta que fue editado en 1988 (versión en español en Mondadori, 1991). Consta de 2 ensayos independientes. Mientras que el primero, titulado "El papel de las especias (y de la pimienta en particular) en el desarrollo económico de la Edad Media" es una parodia de los excesos en la interpretación de la historia económica, escrito al modo de artículo académico, el segundo, que es el que nos interesa aquí, se titula "Las leyes fundamentales de la estupidez humana". Como ocurre a menudo cuando el humor se hace con inteligencia, describe de un modo sorprendente el comportamiento humano (no solo el estúpido, de hecho, establece una regla de clasificación muy útil, aplicable -y aplicada- a diversos campos de la actividad humana). Haremos un breve resumen, pero aconsejamos la lectura y disfrute de este pequeño ensayo de apenas 27 páginas.
Comienza por señalar que la humanidad se encuentra en un estado deplorable (en eso no ha cambiado nada desde 1988) lo cual es normal, si tenemos en cuenta que el mundo cuenta con un influyente grupo de personas que actúan aparentemente sin coordinación, pero en sintonía, y tienen mucho poder: los estúpidos. A continuación analiza las leyes que gobiernan la estupidez humana:
-Primera: "Siempre e inevitablemente, cada uno de nosotros subestima el número de estúpidos que circulan por el mundo". Esto es por dos motivos: 1- personas que uno ha considerado racionales en el pasado se revelan como estúpidas de repente, y 2- nuestra actividad se ve obstaculizada continuamente por estúpidos con los que uno no contaba, que van apareciendo inesperadamente en el camino. La primera ley se traduce en que la proporción de estúpidos (e) en la población siempre es mayor que lo que nosotros mismos creemos.
-Segunda: "La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona". O lo que es lo mismo, la proporción (e) de estúpidos es la misma sea cual sea el grupo humano del que estemos tratando. Pone un ejemplo: en el ámbito universitario hay, de forma muy general, cuatro grandes grupos, bedeles, estudiantes, empleados y cuerpo docente. Pues bien, un "estudio" reveló que la proporción (e) de estúpidos era la misma en los cuatro. Es más, esa proporción no varía, por ejemplo, entre la élite de los galardonados con el premio Nobel. Es una ley que si bien diferencia a una parte de la población -los estúpidos-, es una propiedad bastante igualitaria por cuanto afecta del mismo modo a hombres y mujeres, a países ricos y pobres, a todas las clases sociales, niveles educativos, etc. Y siempre (primera ley) es subestimada.
Antes de pasar a la tercera ley, hay que describir que se entiende por estúpido. Para ello, Cipolla nos proporciona una herramienta gráfica muy sencilla a la vez que poderosa. Una representación en dos ejes perpendiculares nos permite describir los resultados de cada interacción entre dos personas (cada transacción, cada "ayuda", cada "favor", cada "zancadilla", etc, etc). El eje horizontal (x) es el beneficio que resulta de esta interacción para el indivíduo "A", y el eje "Y" el beneficio para el indivíduo "B". Supongamos que "A" es el lector de este blog. Como vemos en el gráfico de la figura a continuación, los dos ejes dividen el plano en 4 cuadrantes, que llamaremos I, M, E y H.




El cuadrante I representa los resultados que han sido positivos para ambas partes. Es la sección del plano que recoge los resultados de acciones "inteligentes", que son aquellas que procuran ganancia tanto para nosotros como para los demás. El cuadrante M recoge resultados buenos solamente para una de las partes, el lector, mientras que es perjudicial para la otra parte. Son los resultados de acciones "malvadas", aquellas que solo buscan el beneficio propio aunque sea a costa de perjudicar a los demás. El cuadrante H, por el contrario, recoge los resultados de acciones que son buenas para los demás, pero malas para uno mismo, que en este caso obra como un "ingenuo". El ultimo cuadrante (E) es el más interesante, pues recoge resultados malos para ambas partes. ¿Como es posible? Solamente si el responsable es un estúpido. Y esto nos lleva a la tercera ley:
-Tercera: "Una persona estúpida es aquella que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener al mismo tiempo un provecho para si, o incluso obteniendo un perjuicio". 
En efecto, los estúpidos (y su cualidad, la estupidez) pueden definirse como aquellos que en sus acciones perjudican tanto a los demás como a sí mismos. Según Cipolla, no hay otro grupo humano más peligroso que este, ni siquiera los malvados, porque mientras éstos deben limitar sus acciones a aquellas que no solo eviten perjudicarse a si mismos, sino además les hagan obtener un beneficio, los estúpidos no tienen límites. Son capaces de hacer cosas inauditas, sin tener en cuenta que perjudicarán tanto a ellos como al resto de las personas. Por ello son muy peligrosos, porque esas acciones son imprevisibles. Un malvado es hasta cierto punto previsible: su previsibilidad reside en su búsqueda de beneficio. Puede ser más inteligente (en este caso sus resultados se aproximarán más al lado positivo del eje X y se alejarán del lado negativo del eje Y) o menos (ocurrirá lo contrario). Podemos incluso pintar una diagonal en la bisectriz del cuadrante M para distinguir las acciones predominantemente inteligentes de los malvados (lado superior de la bisectriz) y las predominantemente malvadas (lado inferior). Las primeras procurarán mayor beneficio al malvado sin causar demasiados perjuicios a los demás. Las segundas tendrán poco beneficio para el malvado a cambio de grandes perjuicios para los demás. 
Sin embargo la capacidad de causar estragos de los estúpidos es ilimitada. Tengamos en cuenta, dice Cipolla, en la exquisita proporción e de estúpidos situados en posiciones privilegiadas de poder, gobiernos, grandes empresas multinacionales, organismos internacionales, centros de decisión que pueden cambiar el mundo, arruinar en un solo momento años de esfuerzos por mejorar de forma inteligente la vida de las personas (al contrario que la estupidez, la inteligencia requiere mucho esfuerzo para ponerla en práctica). Ademas, otra característica del estúpido es que no sabe que lo es. Mientras los inteligentes, los malvados y los ingenuos suelen tener noción de que lo son, los estúpidos no tienen ni idea, y ello les confiere una mayor peligrosidad, si cabe.
-Cuarta ley: "Las personas no estúpidas subestiman el poder nocivo de las personas estúpidas". El no tener en cuenta este hecho ha causado pérdidas irreparables a la humanidad.
-Quinta ley (corolario): "La persona estúpida es el ser más peligroso que existe". 
Puede parecer que en las sociedades en decadencia (la nuestra lo es) el porcentaje de estúpidos es mayor que en las sociedades en ascenso, pero esto no es así. Sin embargo, existe un efecto que podría "amplificar" el efecto de las acciones de los estúpidos en las sociedades en decadencia, y es que éstas son más tolerantes para con los estúpidos. Además, en las sociedades en decadencia existe una alarmante proporción de malvados con elevado porcentaje de estupidez en el poder, del mismo modo que entre los que no están en el poder aumenta el número de incautos. Tales cambios en las proporciones de no estúpidos en la población incrementa el poder destructivo de éstos y conduce al país a la ruina.


domingo, 20 de febrero de 2011

Liberalismo asimetrico

Continuando con la idea expuesta en una entrada anterior de este blog sobre realidad asimétrica y sectarismo en la que, recordemos, proponíamos combatir falsas ideas utilizando datos reales, aquí hablaremos de liberalismo. Más concretamente, intentaremos exponer algunas contradicciones manifiestas entre sus defensores actuales. Recordemos que el liberalismo es una corriente política, filosófica y económica que propugna las libertades civiles y opone la libertad individual frente al poder del Estado que las limita. Lo liberal en lo político proclama que es el individuo el que tiene toda la libertad, y la correspondiente cuota de responsabilidad, en la toma de decisiones. La libertad es una propiedad individual, un derecho que nadie puede arrebatarnos. El liberalismo nació en oposición al antiguo régimen, a los rancios privilegios del clero y la nobleza, arraigando especialmente en el mundo anglosajón, e inspirando la revolución francesa y la independencia de los pueblos americanos. En lo político, los ideales republicanos, la separación de poderes, el laicismo, el constitucionalismo, son ideas que arrancan del liberalismo. Recordemos también que en su origen lo opuesto a liberal era conservador. Muy significativo en la historia de España es la lucha entre lo viejo y lo nuevo que desembocó en diferentes guerras civiles, desde las guerras carlistas hasta la guerra civil de 1936. Todas estas guerras civiles tuvieron en común que los partidarios del antiguo régimen, fueran éstos absolutistas, carlistas, tradicionalistas, etc, se enfrentaron una y otra vez a los liberales, laicos, republicanos, etc, ahondando cada vez más en la triste división entre las "dos Españas",  la "liberal" (la de la Constitución de 1812 y las Cortes de Cádiz) y la  "conservadora" (los que jaleaban a Fernando VII al grito de "¡vivan las cadenas!" en 1814). Que la guerra civil de 1936 es una reedición de estos conflictos queda bien patente al examinar los bandos contendientes: a un lado el bando "nacional", que aglutinó a los carlistas o tradicionalistas y a los sectores más conservadores de la sociedad, entre los que se alineó la iglesia católica, y al otro lado los republicanos, partidarios de la constitución, la libertad religiosa y la justicia social.
Todo lo anterior es una obviedad, es la historia, conocida por todo el mundo. Ahora bien ¿alguien reconoce en esos ideales a los que, en política actualmente se declaran, o mejor dicho, autoproclaman, herederos del liberalismo? Para empezar, actualmente el partido que defiende los postulados liberales en España, se define como un partido "liberal-conservador". Difícil resolver esta antonimia. ¿Más contradicciones? En España en la actualidad rige una Constitución que proclama un Estado "aconfesional" (no laico) sui generis, por el que la Iglesia Católica es financiada vía impuestos y otros privilegios fruto de un concordato que, como poco, es escasamente liberal. Sin embargo, el partido heredero y defensor del liberalismo en España, lejos de estar incómodo con este hecho y reivindicar un estado laico, como correspondería con su ideario "liberal", declara que estos privilegios de la iglesia católica están plenamente justificados. No obstante, estos privilegios son un remanente del antiguo régimen que combatieron los liberales decimonónicos. ¿Más contradicciones? cuando se trata de reparar la memoria histórica de aquéllos que murieron combatiendo por la libertad, por la igualdad, en contra de los privilegios del clero y la oligarquía, que, como es fácil deducir, son privilegios manifiestamente poco liberales, el partido de los "liberales" actuales no ve con buenos ojos tal restauración. La retirada de símbolos franquistas tiene sus más fervientes y eficaces opositores en los alcaldes y dirigentes de dicho partido, que defienden con uñas y dientes símbolos tan poco liberales como yugos y flechas, cruces y monumentos a generales que, si tenemos que alinearlos en un bando, será siempre el de los enemigos del liberalismo, el de aquellos que gritaban "¡vivan las cadenas!" en 1814. Y no es solamente la defensa a ultranza de aquellos símbolos lo que llama la atención de estos dirigentes "liberales", es que nunca han condenado el régimen dictatorial, absolutista que ejerció con mano de hierro ese general bajito de infausto recuerdo, cuyas ideas probablemente constituirían la antítesis perfecta del liberalismo.
¿Por qué aquellos que se dicen liberales no se identifican con el liberalismo y si con sus enemigos?  Es probable que esto tenga que ver con su definición como partido "liberal-conservador". ¿Cómo se casa una cosa con la otra? Es fácil: "para algunas cosas somos liberales, y para otras conservadores". Es decir, generando un comportamiento genuinamente asimétrico: adoptando las tesis liberales cuando conviene ser liberal, y las conservadoras el resto de  las veces. Hay que decir que este comportamiento "asimétrico" no es privativo del partido liberal-conservador español (aunque es particularmente característico en éste), sino que es bastante general en otros partidos análogos en la esfera occidental. Ello probablemente se debe a que la doctrina liberal no es solo una doctrina política, sino también una doctrina económica, y aunque estemos hablando de política, en realidad la parte de liberalismo de la que se sienten herederos es más económica que política. Pero entonces nos falta saber qué es el liberalismo económico. En principio, los liberales "de verdad" (que, al parecer, existen) suelen decir dos cosas: una, que el liberalismo económico y el político van estrechamente unidos, careciendo de sentido el uno sin el otro, y dos, que el liberalismo no se ha llevado nunca a la práctica. El liberalismo económico, muy escuetamente, defiende que la economía basada en la libertad de mercado es la mejor base para producir riqueza y bienestar. Sostiene que el mercado es capaz de regularse solo, a base de equilibrar oferta y demanda, siempre en el supuesto de que exista libertad absoluta, es decir, no haya intervención alguna por parte del Estado. El peor enemigo del liberalismo económico es la intervención estatal, que según esta doctrina, distorsiona los mercados y hace que no se puedan autoregular y por lo tanto, no funcionen bien. Hay que decir que la principal crítica a la doctrina económica liberal sostiene que quizá exista una autoregulación en los mercados perfectos, en condiciones ideales de libre competencia e igualdad de oportunidades, pero la realidad está muy lejos de estas condiciones ideales, y los mercados reales son bastante imperfectos, por lo que suelen generar desigualdades, que es necesario reequilibrar por medio de intervenciones desde el poder del Estado. Básicamente, la línea divisoria entre estas dos posturas es la que también genera dos visiones políticas, una "liberal" (la del partido liberal-conservador, que es liberal en lo económico y conservador en lo demás) y otra "socialdemócrata", que cree que hay que intervenir desde el estado para corregir las desigualdades generadas por un sistema económico basado en el libre mercado. ¿Cual es la mayor contradicción de los liberales, esta vez en el terreno económico? Analicemos la situación creada cuando, a partir de 2007, la crisis económica empieza a hacer estragos en los bancos, quedando patente su falta de liquidez, fruto de los excesos de crédito de los años anteriores. La inestabilidad bancaria hace tambalearse la economía en toda la esfera occidental. Según lo dicho anteriormente, existen dos formas de enfrentarse a los problemas en economía: 1) dejar que las cosas se arreglen solas (se "autorregulen") y 2) intervenir. Recordemos que los liberales, concretamente los partidos políticos que se definen como tales, propugnan la "autorregulación", es decir, la no intervención. Pues bien, TODOS los gobiernos, fueran de ideología que fueran, incluyendo los más liberales, llevaron a cabo la mayor intervención económica de la historia para rescatar a los bancos de la quiebra. Es más, ningún partido "liberal", estuviera en el poder o en la oposición, alzó su voz para pedir que se dejara que la economía se autorregulase, que se dejara que quebraran algunos bancos, que seguramente eso serviría para "limpiar" el panorama bancario de aquellos menos eficientes, y el sistema saldría favorecido de esta forma. No. Ningún partido liberal quiso arriesgarse en esa situación. No debían confiar mucho en las tesis del liberalismo económico, pues en algunos casos se llegaron a nacionalizar bancos, como ocurrió en el Reino Unido y en Estados Unidos. Nacionalizar los bancos es probablemente la mayor herejía que se pueda cometer contra el liberalismo económico. Pues se cometió. Y no por intervencionistas de tomo y lomo, sino por gobiernos de los dos Estados más liberales de la tierra, donde sea quien sea quien gobierne, tiene que hacerlo al modo liberal.
Como conclusión, podemos decir que el liberalismo económico es tan asimétrico como el político: se es liberal solo cuando conviene, pero cuando las cosas pintan mal, es decir, cuando el poder económico ve peligrar sus ganancias y privilegios, se puede justificar sin mayor problema la intervención del papá Estado, si ésta conviene a nuestros intereses.
Hemos descrito lo que es el liberalismo, cómo algunos enarbolan su bandera y cómo la esconden cuando no conviene sacarla. Seguimos confiando en que las falsas ideas se combaten enfrentándolas a la realidad. Solo los cínicos defienden una idea y la contraria dependiendo de las circunstancias. La realidad es la mejor vacuna contra el cinismo.