Datos personales

Mi foto
¿Que es Megapraxis? El mundo cambia, y el cambio constante es una de las ideas que conciernen a la Megapraxis, (Heráclito: "Todo fluye"). Otra es su universalidad: es global; hay que analizar todo, explicar todo; no nos conformamos con las partes. La realidad siempre es compleja y la complejidad también es megapráctica. Pero no todo va a ser análisis. Debe haber praxis ¿no? Pues eso, propuestas de acción práctica, que es lo que modifica la realidad. En resumen, conocer mejor la realidad para proponer acciones que la transformen, que la hagan progresar, que sumen “cuantos de progreso”. Pasito a pasito. Es muy simple. Pero no es fácil.
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de diciembre de 2014

Cuatro años del blog Megapraxis: resumen 2010-2014

Hace 4 años que este blog publicó su primer post: "El préstamo". Ya entonces se veía venir la gran estafa que se avecinaba. Desde entonces hemos ido publicando posts cada vez más centrados en la realidad económica que nos ha ido asfixiando, en una deriva sin precedentes hacia una sociedad sin duda peor. Este ultimo año no ha sido muy prolífico (9 posts con este), pero este blog está aún muy vivo, así que volvemos al tajo rememorando los cuatro años precedentes, sus devenires, sus hitos...hechos que sin duda han cambiado la percepción que hasta entonces teníamos de la política.

En el verano de 2011...
Hace 3 años y pico se desmoronó el teatrillo que tras espesos cortinajes, pintorescos decorados, alambicados forillos y adornos, y un pesado telón, ocultaban la realidad de las miserias de un país dominado por la corrupción política. En verano de 2011 ("El verano en que se aceleró la historia", como titulé a aquél post del 6 de septiembre de 2011) ocurrieron muchas cosas, un auténtico "acelerón" de la historia, en cuya vorágine se sucedieron acontecimientos que desembocaron en medidas auténticamente desesperadas, la más relevante de todas ellas fue la  reforma del artículo 135 de la Constitución por la cual se daba prioridad absoluta al pago de la deuda por parte del Estado por encima de las demás obligaciones de éste, reconocidas no ya en el articulado constitucional (léase p. ej. Artº 128.1 "Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general") sino en su preámbulo, su verdadera "declaración de intenciones", y que reza así:
La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular; proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones; promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida; establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.
Ni que decir tiene que lo del "orden económico y social justo" y "asegurar a todos una digna calidad de vida" (por no hablar del artículo 128) son literalmente incompatibles con esa reforma del articulo 135 ejecutada de forma vergonzante, a toda prisa, sin consultar, sin dar la mínima oportunidad para debatir, por las fuerzas parlamentarias dominantes (votaron a favor PP y PSOE que reunían el 90% de los diputados de la cámara).
Desde ese fatídico verano de 2011 han pasado muchas cosas, pero todas ellas han tenido en común una importante consecuencia, que es dejar al descubierto las trampas de los trileros que nos habían estado gobernando todos esto años: se evidenció a las claras el montaje que, a cuenta de una presunta transición, había permitido prolongar un agónico régimen dictatorial intrínsecamente corrupto, maquillándolo, adornándolo para que pareciera una democracia, cosa que consiguieron hacernos creer durante tres décadas. En el verano de 2011, PP y PSOE dejaron claro que en lo esencial estaban de acuerdo: defender sus privilegios y los del poder económico que los sostiene y a los que verdaderamente representan, aún a costa del bienestar de sus ciudadanos. El vocablo "bipartidismo" se acuñó desde entonces para describir este régimen de alternancia para el saqueo del país en connivencia entre dos partidos mayoritarios (con ayuda de algunos partidos más, hay que decirlo), que estableció en esencia el régimen de 1978.
Desde luego, mucha gente ya lo detectó antes. Incluso un poco antes hubo un episodio que mostró a las claras que mucha gente no se tragaba las ruedas de molino con las que el poder nos quería hacer comulgar: el movimiento 15M, originado pocos meses antes, que eclosionó en mayo con la toma de las plazas en toda España, y muy simbólicamente en la Puerta del Sol de Madrid. Ciertamente este movimiento desencadenó una reacción genuinamente popular, que tuvo mucha influencia en lo que pasó después. Su lema ("Dormíamos. Despertamos") es suficientemente elocuente. Pero a pesar de ello, la sucesión de acontecimientos que tuvo lugar en verano de 2011 puede considerarse la "traca" que hizo despertar a la mayoría de aletargados. Vamos a hacer un repaso muy breve de los hitos ocurridos desde entonces, un ejercicio que puede que contribuya a esclarecer el momento que estamos viviendo y lo que se avecina.
Imagen de la manifestación del 19 de junio de 2011 en Madrid. La indignación empieza a tomar la calle. Al fondo, el Congreso de los Diputados, con todos sus accesos cortados.

La Gran Depresión ¿crisis o estafa?
Recordemos que en 2011 arrastrábamos 3 años de depresión económica (inaugurada "oficialmente" por la quiebra de Lehman Brothers: 15 de septiembre de 2008) y que ha alcanzado unas dimensiones y una profundidad históricas. Hago aquí un inciso para señalar que el término "crisis" con que comúnmente nos referimos a esta depresión, es un término intencionadamente pasivo, que trata de infundir la sensación de catástrofe o desgracia sobrevenida e inevitable, cuando en realidad responde a un plan que tiene unos ejecutores, los cuales son responsables del saqueo-estafa-robo que implica, pues de ninguna otra manera se puede calificar la transferencia de renta sin precedentes que ha ocurrido desde entonces de las capas más modestas de la sociedad a las más opulentas. El contexto internacional es esencial: se trata de una ofensiva neoliberal dirigida fundamentalmente a liquidar el estado del bienestar construido durante las décadas posteriores a la 2ª Guerra Mundial en Europa (una "isla" de derechos y bienestar en el contexto internacional), que consiste básicamente en determinados sistemas de protección social, incluyendo salud y educación públicas universales y gratuitas, derechos laborales, sistema público de pensiones, servicios públicos de calidad, etc. Para acabar con ello se ataca el flanco más débil, los países del sur (Portugal, España, Italia y Grecia, despectivamente denominados "PIGS" en los medios financieros) más Irlanda, con el arma más poderosa que tiene el capital internacional, la deuda, a través de su "brazo ejecutor", la troika (formada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y el Banco Mundial). El mecanismo es inflar artificialmente la deuda de estos países (la deuda pública de Alemania era más alta que la de España por aquel entonces) mediante un sistema muy simple: convertir la deuda privada (la de los bancos, que hoy sabemos que estaban en la ruina cabal) en deuda pública a través del préstamo al 0% a éstos por parte del BCE y elevando al 4% el interés que los bancos prestan a los Estados con problemas. El blindaje constitucional de esta deuda asegura a los acreedores que se cobrará por encima de cualquier otra consideración, incluso aunque el pueblo muera de hambre, frio o enfermedades. Los perdedores somos la inmensa mayoría de los ciudadanos, que vemos cómo de un día para otros se empiezan a desmantelar servicios públicos esenciales como sanidad y educación con la excusa de "ahorrar gasto publico", que según parece era excesivo (no lo era: España estaba en la cola de los países de la UE en gasto público por habitante). La amenaza era el "rescate".
La ofensiva neoliberal empezó a construir un mito para justificar el giro político emprendido en la Unión Europea dominada políticamente por el neoliberalismo extremo (de un modo escasamente democrático: ¿quien votó eso?), y que se difundió por doquier a través de los medios de masas, Entra en juego el término "austeridad". El discurso oficial califica a unos (sean individuos, grupos sociales o países) de "incompetentes", "vagos", "incumplidores", que "viven por encima de sus posibilidades", y a otros de "eficaces", "competitivos", "cumplidores", "austeros", que hacen frente a sus obligaciones (nótese la carga moral en algunas de esas calificaciones). En el centro de esta política está el gobierno alemán, que promueve este discurso situándose como país entre los campeones de la competitividad, la eficacia y el cumplimiento de obligaciones, contrapuesto a los "vagos" del sur-PIGS, subsidiados, viviendo de las ayudas europeas financiadas sobre todo por el esforzado trabajo de los alemanes y otros europeos del norte. Ya escribimos sobre esta falacia en otros posts (véase los posts anteriores de este blog: "Carta a un ciudadano del Norte de Europa", y "¿Crisis económica o corrupción generalizada?").

Las elecciones de 2011: La zorra cuidando el gallinero.
Tras aquel verano de acelerón histórico, en el que parecía que el mundo se iba a acabar, nos iban a intervenir (¡¡¡como a Grecia!!!), nos iban a imponer un gobierno gestor tecnocrático (¡¡¡como a Italia!!!), nos iban a rescatar, etc etc, vinieron unas elecciones (seguramente todo lo anterior no era ajeno a esta circunstancia). El partido que ostentó el poder durante las dos legislaturas anteriores, el PSOE, se hundió probablemente porque defraudó las expectativas de sus electores (especial importancia en ello tuvieron los "acontecimientos" del verano de 2011, y en particular la reforma del artículo 135), y ganó el Partido Popular, consiguiendo un récord de votos (casi 11 millones), y con ello la mayoría absoluta en el Parlamento y "manos libres" para hacer cualquier cosa sin contar con nadie.
Y lo hizo: apoyado en el mito fabricado por la troika ("vivimos por encima de nuestras posibilidades", "hay que disminuir el ´deficit", etc), aplicaron la "austeridad" sin remilgos, pero solo en los ámbitos que afectaban al bienestar de los ciudadanos: sanidad, educación, servicios sociales y otros servicios públicos esenciales. Nunca en los ámbitos más cercanos al poder. Se recortaron los derechos laborales, la renta del trabajo empezó a  bajar, los despidos se abarataron, etc, pero no se escatimó dinero para "rescatar" bancos, autopistas ruinosas, para seguir adquiriendo costosísimo equipamiento militar, manteniendo contratos abusivos con empresas prestatarias de servicios a la administración, en llamativa connivencia con quienes privatizaron esos servicios. Mientras se deshacía el estado del bienestar de los ciudadanos, se construía el bienestar de las empresas del IBEX, de los grandes bancos, de los altos cargos, de los asesores y de los familiares de todos ellos. Todo ello sin que los sindicatos mayoritarios, tocados por casos de corrupción, hicieran  por evitarlo. Se da la circunstancia de que si los sindicatos se veían afectados por casos de corrupción, eran ferozmente criticados por ello, mientras que la patronal ostentaba el campeonato absoluto en corrupción, pero  eso, lejos de escandalizar era considerado natural e incluso fomentado en ese ámbito, tanto que no tenía consecuencia ninguna, más al contrario, parecía favorecerse que los altos dirigentes de las organizaciones empresariales fueran cuanto más corruptos mejor.
El nuevo Gobierno de derechas, que en su campaña electoral repitió hasta la saciedad que no iba a tocar las pensiones, ni la sanidad pública, ni la educación pública, etc, en un tiempo record acabó con la atención sanitaria universal, recortaron plantillas de profesores, sanitarios y otros funcionarios como nunca antes se había hecho en este país. Venía con un programa oculto, el de aniquilar el estado del bienestar, pero se lo callaron muy bien. Mintieron para no despertar recelo entre sus votantes, ya que muchos nunca les hubieran votado si hubieran sabido la que se avecinaba. Pero a la vez deslegitimando las extremas medidas tomadas nada más acceder al poder, pues no recibieron voto alguno que avalara ese tipo de política. Bajaron las pensiones y los sueldos a los funcionarios. Regresamos a niveles de renta per cápita propios de los años '90 del siglo pasado, y la cobertura social regresó casi a tiempos de posguerra, dejando tirados a legiones de personas necesitadas de asistencia social, casi como en las antiguas novelas decimonónicas. Se cepillaron las ayudas a la dependencia. Hicieron bueno el "slogan" de ese partido, que inventó una de sus diputadas, cuando el Gobierno anunció un importante recorte en la asistencia a los desempleados : "Que se jodan" gritó en sede parlamentaria en un alarde de inhumanidad que no tiene precedentes en democracia. Este Gobierno y los que lo sostienen, sea en el parlamento o en las elecciones con sus votos, expresaron muy bien su ideología, basada en que si tienes una incapacidad o enfermedad, te jodes, si te has quedado en el paro, te jodes, si te han embargado tu casa y tienes que irte a vivir debajo de un puente, te jodes, si tus hijos pasan hambre, pues también os jodéis, ellos y tú. De este modo, por parte de un amplio elenco de personalidades relevantes del partido en el Gobierno se sucedieron declaraciones insultantes a parados, funcionarios, médicos, profesores, pensionistas, etc, que, sin ningún pudor y en un afán por desprestigiar sin más, fueron calificados de "vagos", "parásitos", "inútiles", "quejicas", "derrochadores", "malgastadores", "que viven del cuento", etc. Nadie ha pedido perdón aún por estas declaraciones, lo que equivale a asumir que se mantienen en ellas.
Pero el déficit no disminuyó con todas estas medidas, mientras la deuda pública creció considerablemente, prueba de que lo del déficit, la deuda, y la austeridad son milongas, cuentos chinos, que a lo que han venido es a lo otro, a depauperar el país, a convertirnos en el Bangladesh de Europa. No hace falta buscar el enemigo fuera: como ya escribimos en aquél post: el enemigo lo tenemos instalado en la Moncloa: las cifras de parados lejos de disminuir con todas estas estrategias, eufemísticamente denominadas "reformas" por el Gobierno han aumentado en estos tres años de legislatura a niveles nunca antes vistos. Y si no sirven para frenar el déficit, si no sirven para controlar la deuda, si no sirven para disminuir el desempleo en nuestro país...¿para qué sirven todas estas medidas, que están desangrando nuestros servicios públicos, socavando nuestra cohesión social, fulminando nuestros derechos? Pues precisamente para eso, para acabar con todo ello en favor de las élites económicas ligadas al poder. Es la zorra cuidando del gallinero. ¡Pobres gallinas!

El principio de acción y reacción.
En apenas un año de legislatura ya se vieron dos cosas: que el PP en el Gobierno iba a acabar la faena encargada por la troika de erradicar nuestros servicios públicos y derechos, sin detenerse en consideraciones ni pestañear, y que nadie iba a ser capaz de impedírselo. Con una mayoría absoluta parlamentaria sólo necesitaban gobernar por decreto y así abolir uno tras otro todos los derechos y logros adquiridos en años  de esfuerzo y lucha por parte de las generaciones que nos precedieron. El ritmo  con que han desmontado el estado del bienestar ha sido frenético, pero aún así cuatro años no es mucho tiempo y les quedan cosas por hacer.
Pero a un año de finalizar la legislatura, las expectativas de conseguirlo se están difuminando. Múltiples casos de corrupción, generalizada en el partido en el Gobierno (y en otros partidos con responsabilidades administrativas en ayuntamientos y comunidades autónomas) están socavando la imagen y credibilidad de los dirigentes políticos y haciéndoles aún más difícil la tarea. Pero sobre todo, porque ha surgido un escollo que al parecer no esperaban las élites que nos gobiernan. el escollo se llama pueblo y lo conforman los pensionistas, funcionarios, maestros , médicos, empleados por cuenta ajena, pequeños empresarios, enfermos, dependientes, etc, (por acabar antes: todos aquéllos que fueron insultados por el partido en el Gobierno), se empezaron a organizar desde el minuto 1 en que sintieron la amenaza. Las movilizaciones sociales tomaron las calles innumerables veces. Y fueron reprimidas con dureza, a pesar de lo cual siguieron adelante. Los medios de comunicación, en su mayor parte afines al poder, ignoraron o trataron de quitar importancia a estas movilizaciones, en muchos casos masivas, como la del 14 de noviembre de 2012 en Madrid, que puede verse en la fotografía a continuación (ver post: "Grándola, Vila Morena entre zambombazos").


Estas movilizaciones presagiaban que no iba a ser tan fácil para el Gobierno terminar con éxito ese programa oculto que traía bajo el brazo al tomar posesión. Si bien en el Parlamento no había nada que hacer, en la calle la cosa era distinta: se evidenciaba que muchísima gente no estaba dispuesta a renunciar sin luchar. "Juventud sin futuro", "Plataforma de Afectados por la Hipoteca" y otras diversas plataformas y "mareas" se organizaron y empezaron a ser visibles. Ya no era posible ocultar la situación en que se encontraban muchas personas en verdadera emergencia social, desahuciadas de sus casas por no poder pagar las hipotecas sobretasadas por los bancos rescatados con dinero público, o la odisea de cientos de miles de jóvenes abocados a irse de España ante la falta de expectativa no ya laboral, sino vital, o los estudiantes universitarios afectados por una subida de tasas y los recortes en las becas, que ponen en peligro la igualdad de oportunidades en nuestro país.., o los científicos que ven los presupuestos de I+D recortados brutalmente, por mencionar tan solo unos ejemplos.
La visibilidad de la indignación de la gente empezaba a tener un efecto en las encuestas de intención de voto. El 12 de mayo de 2013 en el post "Se atisba el fin de una época" abordé esta cuestión. Ya entonces se veía perfectamente que tanto el PSOE como el PP estaban sufriendo una pérdida de intención de voto de una enorme magnitud, contada en varios millones de votantes, cercana a la mitad de sus anteriores votantes. También se vislumbraba en aquellas encuestas que mucha gente no encontraba  un partido al que dar su voto. Ese era el grupo que más crecía. Todo ello abría una nueva expectativa, que encuesta tras encuesta parecía ir consolidando esa tendencia. En este blog dediqué unos posts a seguir ese tema de las encuestas. Esto es lo que escribí al respecto en este blog el 22 de octubre de 2013:
...se está imponiendo la idea de que tal como pinta la legislatura, con un Gobierno sordo, que no dialoga, que impone por decreto sus leyes con su mayoría absoluta sin discusión posible, no nos queda otra que resignarnos a padecerlo 2 años más, pero que luego, obviamente la cosa cambiará, el PP será castigado electoralmente por lo que ha hecho a millones de españoles (votantes), y serán elegidos otros gobernantes más aptos, o al menos más sensibles, que anularán todo lo que hay hecho el PP en estos 4 años de Gobierno.
Esas palabras no iban muy desencaminadas. En sucesivos posts, ya en este 2014, volví a tratar el tema de las encuestas electorales bajo la perspectiva de la "nueva geometría electoral" que se avecinaba, con partidos hasta entonces hegemónicos cayendo en barrena y un amplio rio revuelto de votos "sin pescador". Con la perspectiva fijada en las elecciones generales que tendrán lugar en 2015 y una convocatoria anterior de elecciones europeas en ciernes, las perspectivas eran de sumo interés. Esto es lo que escribí en el primero de aquellos posts:
Entre los datos ofrecidos por Metroscopia hay un aspecto novedoso, que atañe al grupo de personas que piensan votar a "otro partido" (o sea, a uno distinto de los que figuran en la encuesta), que aumenta a un 6,2%, desde el 3,4% observado en octubre.
Seguramente eso que vi en esas encuestas y reflejé en esos posts fue lo  mismo que vio un grupo de personas nucleadas alrededor de un grupo de profesores universitarios, especialistas en ciencia política. Esa gente empezó a moverse, a hacer suyas las reivindicaciones de las mareas, de las plataformas ciudadanas y a tener visibilidad en los medios. Volveremos sobre este grupo más adelante.
Aún me dio para escribir otro post sobre este tema, advirtiendo de la inutilidad de la abstención ("Nueva geometría electoral para 2015 (II): Votar o no votar") y que fue uno de los más leídos de este blog. Esto es lo que, en resumen, defendí en aquél post el 31 de enero de 2014:
En la situación en la que actualmente se encuentra nuestro país, es absolutamente necesario y urgente un cambio de rumbo que devuelva la política a los ciudadanos, arrebatándosela a un "casta" política que se la ha abucharado impunemente gracias entre otras cosas a un sistema electoral muy sesgado y cerrado, que esos mismos políticos, beneficiarios principales de ese sistema, se niegan a cambiar. Las urnas pueden potencialmente cambiar ese rumbo, pues el sistema no es perfecto y puede fallar en alguno de sus flancos. Y el flanco débil se ha empezado a manifestar ahora en forma de una situación política tan escandalosa, tan abusiva, y tan manifiestamente antidemocrática que ha hecho perder apoyo a los principales partidos que se han repartido hasta ahora el poder político. Y lo ha hecho en una proporción tan grande que no tiene precedentes en España. Ello abre la posibilidad real de cambio. Sin embargo, la abstención es una clara amenaza para ese cambio, pues si bien actúa de un modo "neutro" a los resultados, en realidad lo que hace es permitir que las pérdidas electorales de esos partidos no tengan consecuencias, es decir, que se perpetúen en el poder más años, y con ello persista más tiempo el sistema corrupto que nos gobierna.
No volví a escribir hasta  el 24 de mayo de 2014 ("Nueva geometría electoral para 2015 (III): Opciones emergentes "), donde ya hablaba de las nuevas opciones electorales que estaban surgiendo. El 25 de mayo,  fecha de las elecciones europeas, también escribí para comentar los resultados electorales. En el período entre enero y mayo ocurrieron cosas importantes: ese grupo de profesores universitarios al que me referí antes fue capaz de organizar un nuevo partido de la nada, o más bien, de la indignación de mucha gente. En un tiempo récord consiguieron apoyo suficiente y se pudieron lanzar a la arena política, bajo el nombre "Podemos",  consiguiendo en aquellas elecciones un meritorio resultado con 1.5 millones de votos y 5 escaños, lo que hizo saltar todas las alarmas no solo en los demás partidos, nada acostumbrados a nuevos competidores, sino en las élites financieras y económicas de nuestro país (y probablemente de fuera) que se inquietaron ante un nuevo actor político al que no tenían "controlado". Hoy las expectativas de voto por este partido prácticamente están a la par con las que tienen los dos partidos que se han ido alternando en el Gobierno, lo cual es un cambio en la geometría electoral muy notable en nuestro país, un cambio que se empezó a "atisbar" en mayo de 2013.
Lo que ya se ha dado en llamar en la prensa "Fenómeno Podemos" está a punto de dar al traste con los planes de la troika y sus compinches para "bangladeshizarnos". De momento va a ser más que imposible que en las próximas elecciones generales de 2015 el partido en el Gobierno, el PP,  revalide su mayoría absoluta, y eso es ya un escollo muy importante para seguir machacándonos como lo ha hecho hasta ahora. Por su parte, el partido alternante, el PSOE, no parece que vaya a tener más un papel tan relevante como el que tuvo en el pasado, cuando llegó a gobernar por mayoría absoluta en varias legislaturas. Se ha movido el tablero de juego y ya nada será igual que antes. El 2015 veremos cosas interesantes, y espero que sirvan para revertir la política de destrucción de lo público empleada hasta ahora en nuestra contra. Pero no nos confiemos: tendremos que seguir luchando para mejorar nuestras condiciones de vida y las de nuestras generaciones futuras.

¡¡¡Feliz y Megapráctico 2015!!!

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Está el enemigo? Si, en La Moncloa

En la nueva "temporada" de este blog he prometido hablar del futuro, y hoy voy a cumplir con la primer entrega. Daremos un repaso a una cuestión que afecta al futuro a medio plazo, y que merecerá unos cuantos artículos más, pero vamos paso a paso. Se trata del futuro de aqui a los dos próximos años, es decir, lo que queda hasta las próximas elecciones, si es que no se adelantan, o, peor aún, se suprimen. Yo no descarto nada, y la situación que estamos viviendo no está para descartar nada.
El otro día fui a un acto en el que se trató acerca del futuro de la ciencia en España. Los asistentes eran científicos, tecnólogos, directores de centros de investigación, decanos, rectores, presidentes de sociedades científicas...no puede decirse, pues, que aquello fuese una asamblea de peligrosos antisistema. La conclusión es que el daño que ya se ha hecho a la investigación en España es tal que aún rectificando hoy mismo no nos recuperaríamos de las pérdidas producidas en décadas. Pero lo  peor no es eso, lo peor es que, en lugar de rectificar, el Gobierno ahonda en el error al restringir aún más la inversión en I+D, de modo que la investigación científica en España está amenazada de extinción.. ¿Qué clase de gobernantes hacen eso?¿Que clase de país quieren para sus conciudadanos? Un país sin ciencia y sin científicos es un país sin futuro, dependiente del exterior, un país sin autonomía, sin riqueza, un país que camina derecho hacia la pobreza, a la misera, al hambre. Desgraciadamente la ciencia no es el único sector al que el Gobierno actual ha sentenciado a muerte: la sanidad y la educación son ejemplos más que significativos de adónde quieren llevarnos. Si la ciencia representa el futuro de un país, la educación y la salud no son menos: sin el concurso de una sanidad y una educación dignas para toda la población la riqueza de un país se resiente notablemente, como demuestran todos los informes de los organismos internacionales que podamos consultar, sin ir más lejos, los de la OCDE (organización nada sospechosa de anticapitalista ni antisistema, por cierto). Y si la causa fuera la escasez de recursos económicos debido a una crisis de extraordinaria crudeza, como parece que intentan que creamos, las restricciones afectarían a todos los gastos por igual. Pero sabemos que eso no es cierto, que hay muchos gastos que no solo no disminuyen sino que aumentan, entre ellos partidos políticos, cargos, asesores, concesiones públicas, subvenciones a empresas y a bancos, compra de armamento, subvenciones a la Iglesia Católica y sus instituciones, a los colegios privados.... Luego claramente no se trata de que no haya dinero, se trata de que el que hay se dedica a unas cosas y no a otras, es decir, no es por la crisis que se recorta en sanidad, educación y ciencia y tecnología. Y si no es por la crisis ¿por qué? Atacar a esos tres pilares de la riqueza y el bienestar de un país es la forma más directa de conducir a un país a la ruina ¿Hemos de concluir pues que el Gobierno actual no actúa en favor sino en contra de su país y de sus ciudadanos?  Desde luego que si. ¿Es consciente de ello? No sé qué es peor, si un Gobierno de inconscientes que no alcanzan a ver las consecuencias de sus medidas o un Gobierno de cínicos, que sí las ven, pero les da igual. En cualquier caso, la consecuencia de lo anterior es que el Gobierno es el enemigo ese que Gila llamaba por teléfono, solo que esto no tiene nada de cómico. Cabe una tercera posibilidad, y es que en la situación actual el margen de maniobra del Gobierno es prácticamente nulo, y que el "gobierno de verdad" no está en La Moncloa, sino en las sedes de la Troika, el BCE, el FMI y el BM, con Alemania detrás achuchando. Esto añade cierta lógica a la conclusión anterior de que quien está actualmente gobernando nuestro destino no quiere para nosotros otra cosa que nuestra ruina. Múltiples razones pueden jugar en que nuestra miseria sea beneficiosa para esos centros de poder internacional, a los cuales en efecto les cuadra perfectamente el papel de "enemigo", pero ello sin perjuicio de englobar al Gobierno español como colaborador necesario, co-responsable de nuestra ruina.
En fin, a lo que iba: en el acto al que me referí antes en defensa del futuro de la ciencia en nuestro país empecé a darme cuenta que en ese ámbito, y seguramente en otros más, se está imponiendo la idea de que tal como pinta la legislatura, con un Gobierno sordo, que no dialoga, que impone por decreto sus leyes con su mayoría absoluta sin discusión posible, no nos queda otra que resignarnos a padecerlo 2 años más, pero que luego, obviamente la cosa cambiará, el PP será castigado electoralmente por lo que ha hecho a millones de españoles (votantes), y serán elegidos otros gobernantes más aptos, o al menos más sensibles, que anularán todo lo que hay hecho el PP en estos 4 años de Gobierno, y todo arreglado. Podría decirse lo mismo en el ámbito de la sanidad y la educación: la esperanza está en que se acabe la legislatura cuanto antes, y quien sea elegido en la próxima (es de esperar que otro(s) partido(s)) derogarán leyes, desprivatizarán lo privatizado, etc. En mi opinión estas son consideraciones muy optimistas, que se basan en tres premisas: 1) que en 2 años hay nuevas elecciones; 2) que no las va a ganar el PP, y 3) que los que las ganen van a ser más "aptos" y van a actuar a favor de los ciudadanos sin otras consideraciones ni compromisos. Puede que yo sea más pesimista, pero en mi modesta opinión ninguna de estas tres premisas está asegurada. (NOTA: Cuando dije que hablaríamos del futuro, no quise decir que "adivinaríamos qué va a pasar en el futuro". Para adivinos, ya hay muchas webs de visionarios. Aquí me limito a analizar lo que veo y a buscar alguna explicación coherente).

La pregunta que inmediatamente surge de lo anterior es ¿como es de probable que las próximas elecciones las gane otro partido distinto del PP de modo que éste no gobierne por una temporada? Esta pregunta nos remite a los sondeos que se elaboran periódicamente. En la entrada de este blog publicada en mayo ("Se atisba el fin de una época") ya comenté el sondeo publicado por Metroscopia para "El País" poco antes donde se veía como se consolidaba en las encuestas electorales un cambio en la intención de voto de los españoles, que ya venía produciéndose los meses anteriores, en el sentido de una reducción muy significativa del porcentaje de personas con intención de votar al PP o al PSOE, es decir, a alguno de los dos partidos mayoritarios que han venido alternándose en el poder desde hace más de 20 años. Aqui comentaremos acerca de la última encuesta publicada por Metroscopia (Barómetro electoral: octubre 2013) y muy en particular sobre este punto de la intención de voto.
Si recuerdan, en mayo hicimos una estimación "casera" muy sencilla de la intención de voto basada en los datos ofrecidos por Metroscopia, es decir, dimos la vuelta a lo que algunos llaman "cocina de los datos". Nos salió esta tabla. En ella pueden observar que la estimación de voto favorable al PP era de un 11,7% del censo electoral, mientras que al PSOE era de un 10,5% del mismo. Ello contrasta con los resultados obtenidos por estos partidos en las elecciones pasadas: casi 11 millones (30% del censo) para el PP y 7 millones (20% del censo) para el PSOE. Es decir, uno y otro han perdido las dos terceras partes y la mitad, respectivamente, de su electorado.
¿Cómo ha ido evolucionando esta tendencia en los últimos meses? Pues se ha acentuado esta tendencia un poco más. Podemos acudir al último estudio de intención de voto publicado por de Metroscopia de septiembre de 2013, en el que la intención de voto "cruda" (sin "cocinar") para el PP estaría en torno al 11,1%, PSOE un 12,3, IU un 10,4% y UPyD un 7,3%. (NOTA: en octubre estos porcentajes han variado algo:lo comentaré en un próximo post). Estos datos y los de los demás partidos pueden verlos en la siguiente tabla, junto con una comparación con los resultados electorales reales en las últimas elecciones generales de 2011:

También pueden comprobar en la tabla que hay un elevado porcentaje de incertidumbre, representado por votos blancos/nulos/abstenciones/no contesta (más de un 50% entre todos). Es cierto que estas encuestas de intención de voto son de una fiabilidad relativa, ya que representan lo que el votante piensa en un momento dado, lejos de las elecciones y condicionado por factores coyunturales propios del momento en que se le pregunta. Es bueno leer la parte final del post de Metroscopia citado antes para tener una idea más precisa de lo que significan estos datos. Con todas las precauciones que requiere su interpretación, nos vamos a fijar en estos datos para extraer algunas conclusiones:
1) Los dos partidos hasta ahora mayoritarios pierden su hegemonía.
2) Algunos partidos minoritarios de ámbito nacional como IU y UPyD se aproximan a PP y PSOE.
3) El "desgaste" político afecta a la mayor parte de los partidos nacionalistas (excepto a ERC).
3) Los votantes "descontentos" que no votan o votan en blanco o nulo son mayoritarios.

Probablemente si se celebraran ahora elecciones, los resultados diferirían mucho sobre los de las anteriores elecciones en 2011 que dieron un triunfo aplastante al PP. Este partido parece lejos de repetir una victoria. El PSOE sin embargo no remonta y sigue sumido en una grave crisis de confianza. Pero estos dos grandes partidos tienen aún muchos recursos como para que se resignen a ser sustituidos por otros sin más. Las elecciones, de celebrarse, será dentro de 2 años, y hasta entonces pueden pasar muchas cosas. Entre ellas que surjan nuevas opciones (partidos) que "pesquen" en el abundante nicho de los "descontentos". Ojo al populismo, antesala del fascismo, en auge en gran parte de Europa ¿nos libraremos aqui? Improbable, aunque gran parte del discurso populista está ya presente en los partidos actuales. Por otra parte, el que cambie la "geometría electoral" no significa (ni mucho menos) que vaya a cambiar la política, que es lo que importa. Si lo que queremos es reconstruir lo destruido por el Gobierno del PP, lo que hay que hacer es votar a quien dé alguna garantía de que va a llevar a cabo esa restitución de derechos y servicios perdidos. Dejamos esos asuntos para otro post.


¡Salud y Megapraxis!

domingo, 9 de diciembre de 2012

No es una crisis, es un saqueo (II): Pruebas de que la intención no es sacarnos de la crisis sino hundirnos más en ella

Es de sobra conocido el hecho paradójico de que mientras los gobiernos de los países del sur de Europa con graves dificultades económicas, como España, recortan gastos a base de mermar servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación, la atención a los mayores, a los parados, en definitiva, a los más débiles, en paralelo regalan millones a los bancos para sacarlos de la ruina que ellos mismos se han buscado. En el siguiente enlace puede comprobarse la factura de esa sangría de recursos públicos que hemos pagado a  la banca en España solo este año:
http://noticias.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/servicios-bancarios/esta-es-la-factura-completa-de-cuanto-ha-costado-al-ciudadano-el-rescate-a-la-banca_BiREee2xv3g7rV9RddgsX4

A esos 40.000 millones hay que sumar los rescates precedentes, en total se estima en unos 200.000 millones las "ayudas" a la banca española (*). Para poder valorar estas cantidades sirva compararlas con el PIB (toda la riqueza producida en 1 año) en España, que es de unos 1.100.000 millones de €. Los ingresos previstos por el Ministerio de Hacienda por recaudación de impuestos para el año que viene son de 124.000 millones (http://www.20minutos.es/noticia/1602472/0/presupuestos-generales-2013/recortes/gasto-ingresos/), aunque posiblemente se recauden menos, visto el ojo que tiene el ministro con los cálculos de ingresos, especialmente en lo que se refiere a la "amnistía fiscal" donde han recaudado la mitad de lo previsto (http://economia.elpais.com/economia/2012/12/03/actualidad/1354545669_643372.html). El Estado tiene más formas de ingresar y sería prolijo explicarlas. Baste decir que los ingresos no cubren los gastos, lo cual genera déficit, que fuerza a financiar los gastos con emisión de deuda pública, un préstamo al Estado que se paga a un alto interés (actualmente en torno a un 4 y pico %) a los "mercados financieros".

El problema del déficit es que hay más gastos que ingresos, pero mientras que se pone el acento en reducir los gastos, no se pone igual empeño en aumentar los ingresos. Es más, se pone un celo excesivo en recortar gastos sociales, y no otros gastos como las subvenciones a fundaciones vinculadas a partidos políticos, a la iglesia, aumento de partidas dedicadas a adquisición de equipamiento militar de alta tecnología, y otras lindezas por el estilo, que evidencian la componente ideológica de los recortes, pero al mismo tiempo se trata a los defraudadores con mano de seda, ofreciéndoles amnistías fiscales y otras ventajas que no contribuyen en absoluto a resolver el grave problema de ingresos del Estado.

De hecho, se da un argumento circular contradictorio: Para paliar el déficit presupuestario, el Estado tiene que contraer deuda, pero el pago de esa deuda lastra los presupuestos con una cantidad de dinero (este año unos 40.000 millones, y el que viene 60.000) mayor que el ahorro que suponen todos los recortes juntos. Esto en sí no hace sino generar más deuda cada año (no menos). Y en esa situación se les otorga a los bancos aproximadamente el mismo importe que el montante de la deuda, es decir, una cantidad superior al ahorro por recortes. Si alguien pretende resolver el problema de la deuda de España, está haciendo algo mal. Y si cree que lo que está haciendo está bien, no es desde luego con el propósito de disminuir la deuda ni de aumentar el bienestar de los ciudadanos, sino al revés. Si alguien pretendiera hundir económicamente a un país no haría algo muy distinto de lo que acabamos de describir.

Esta transferencia masiva de riqueza desde lo público a lo privado va camino rápidamente no solo de desmontar los servicios públicos que ha costado décadas construir, sino de empobrecer y sumir a las población española (al igual que a las de otros países del sur de Europa en situación similar o peor) en un retraso económico del que no se recuperarán en décadas, si es que logran recuperarse algún día. En el caso concreto de España, a pesar de las duras medidas "para atajar el déficit" presupuestario a base de recortes draconianos y suicidas, aunque ciertamente selectivos (como se señaló anteriormente), el desempleo del 25% de la población activa (más de 5 millones de parados) sigue creciendo, las perspectivas de futuro de los jóvenes siguen menguando, con casi un 50% de paro juvenil, mientras el capital huye del país a paraísos fiscales (en los primeros 8 meses de 2012, 250.000 millones salieron de España, véase el siguiente enlace: http://www.expansion.com/2012/10/31/economia/1351676368.html) y la gente más valiosa emigra (alrededor de medio millón de personas al año sale de España a buscar trabajo, muchas de ellas con elevada cualificación laboral, una auténtica sangría de capital humano).

En este contexto ¿que hace el Gobierno de España? Cabría esperar que pusiera en marcha políticas de lucha contra el fraude fiscal, puesto que elevar los ingresos del Estado debería ser una prioridad, y resulta que en España si algo caracteriza el sistema fiscal es el elevado fraude, que dobla la media de la UE, y suma entre un 20% y un 25% del PIB nacional (ver enlace: http://www.attacmadrid.org/d/11/090901191623.php). Además, hay 50.000 millones de € reclamados por Hacienda, sin pagar. España es el país de la UE que menos presupuesto dedica a inspección tributaria (ver enlace: http://elpais.com/elpais/2012/10/26/opinion/1351272195_569786.html) y en estos tiempos de crisis,  ha disminuido en lugar de aumentar, una prueba de que la lucha contra el fraude fiscal no está entre sus "prioridades". El fraude se concentra en grandes empresas y grandes fortunas, ya de por sí mejor tratadas por el fisco que los asalariados, con cuyas rentas del trabajo se sostiene la hacienda pública. Esta asimetría que grava a los que menos tienen y beneficia a los más acaudalados se traduce en una cada vez mayor distancia entre clases sociales. Según Cáritas, España es el país de la UE donde la distancia entre ricos y pobres ha aumentado más desde 2006 (http://iniciativadebate.org/2012/02/23/espana-es-el-pais-de-la-ue-en-el-que-mas-han-aumentado-las-diferencias-entre-ricos-y-pobres-desde-2006-segun-caritas/).

¿A donde va a parar todo ese capital opaco al fisco? Pues una buena forma de ocultarlo es llevarlo a los llamados "paraísos fiscales". Suiza es un paraíso fiscal enclavado en el centro de Europa. La banca del país helvético y su secreto bancario tan apreciado por las "élites extractivas" (por usar un termino original recientemente popularizado en un artículo de César Molinas en El País, véase el siguiente enlace: http://politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html) de todo el mundo, siempre han aceptado de buen grado cualquier capital sin importar ni la procedencia ni la forma de obtención del mismo, lícita o no. Bajo ese secreto bancario se esconden de la inspección fiscal de los diversos países del mundo ingentes cantidades de dinero. Una parte de esas cuentas bancarias corresponden a capitales procedentes de nuestro país, claro. Es dinero que no ha pagado los correspondientes impuestos, esos que tanta falta hacen para equilibrar el déficit presupuestario de nuestro país. El Gobierno de cualquier país tendría mucho interés en conocer ese secreto tan bien guardado por la banca suiza. Desenmascarar a los malos ciudadanos que esconden su dinero del fisco debería de ser una tarea prioritaria de cualquier Gobierno responsable, especialmente si la situación de desequilibrio es tal que amenaza con la ruina del país ¿no? Veamos un caso cercano que ha cobrado relevancia pública. Se trata del caso Falciani. Hervé Falciani es un ingeniero informático empleado en el banco HSBC que se hizo desde 2007 con una lista de miles de cuentas en Suiza, con nombres de defraudadores de todo el mundo, poniendo de manifiesto una gigantesca red de evasión fiscal. Un buen resumen de esta historia pueden encontrarlo en el siguiente enlace: http://contralaimpunidadya.wordpress.com/2012/12/06/la-lista-falciani-de-politicos-y-empresarios-de-espana-corrucion/). 18.000 de esas cuentas eran de procedencia de la UE, y 3.000 de ellas de ciudadanos españoles. Esos "ciudadanos" ocultaban 8.000 millones de € al Estado español. Una bolsa de evasión fiscal considerable, y dada la situación económica, una buena noticia para el Gobierno ¿o no?

Pues los hechos no indican que el Gobierno se haya alegrado mucho de que esa información haya salido a la luz. El pasado 1 de julio, Hervé Falciani fue detenido en Barcelona, y desde entonces está encarcelado en la prisión de Valdemoro. Había orden de busca y captura contra él por el Gobierno suizo (no hay que explicar que la violación del secreto bancario no está "bien vista" en Suiza). A ese hombre, al que había que darle un premio por desenmascarar a aquéllos que sumen en la ruina a sus países, lo encarcelan en España. ¿Y que creen que se ha hecho con los defraudadores españoles? ¿investigarlos? ¿sancionarlos? ¿meterlos en la cárcel por delito fiscal? No, nada de eso, lo único que se ha hecho ha sido "invitarlos" a regularizar su situación fiscal, lo que apenas ha conseguido que se declare un 3% de la cantidad total evadida. Eso es todo. ¿Por que? Una explicación muy convincente la encontraran si examinan quién está detrás de esas cuentas suizas. Si van al enlace anterior verán una lista con nombres implicados en este fraude: conocidos banqueros, empresarios y políticos españoles figuran en ella. Lean ese post con atención porque no tiene desperdicio.

Vamos concluyendo: Existen pruebas muy convincentes de que la situación económica actual no es resultado  del excesivo gasto público, sino un problema de ingresos. Los impuestos en España no son equitativos, no gravan por igual a todos, sino que se ensañan con los trabajadores, mientras los acaudalados, las grandes fortunas son considerados por el Gobierno algo así como "contribuidores voluntarios", con el añadido de que no tienen voluntad alguna de contribuir, y nada ni nadie les fuerza a ello, pues el poder político y el financiero actúan en connivencia subvirtiendo la riqueza nacional a intereses particulares, en violación clara y abierta del artículo 128 de la Constitución Española, que recordamos aquí:
Artículo 128.
1. Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.
2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante Ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general.
Conviene recordar la Constitución Española de 1978, cuyo aniversario celebramos hace 3 días. Paco Álvarez lo hace en la reciente entrada a su blog de economía y política (ver.enlace: http://noledigasamimadrequetrabajoenbolsa.blogspot.com.es/).

Algunos dicen que la Constitución está obsoleta. Por el contrario, es la realidad la que nos está conduciendo a una situación tan obsoleta que la Constitución va a parecer futurista. No dejemos que esto ocurra. Y no te quedes en la indignación. Si después de leer esto piensas que la situación no puede continuar así, actúa, difunde, asóciate, interacciona, muévete y mueve tu indignación. Somos muchos y no podemos dejar que acaben con los sueños de un pueblo que quiere vivir con dignidad.

¡Salud y megapraxis!

__________________________
(*) NOTA añadida a posteriori: En este enlace se describe la ayuda que los españoles hemos prestado a la banca desde 2008: http://www.yometiroalmonte.com/Articulo.aspx?id=446