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¿Que es Megapraxis? El mundo cambia, y el cambio constante es una de las ideas que conciernen a la Megapraxis, (Heráclito: "Todo fluye"). Otra es su universalidad: es global; hay que analizar todo, explicar todo; no nos conformamos con las partes. La realidad siempre es compleja y la complejidad también es megapráctica. Pero no todo va a ser análisis. Debe haber praxis ¿no? Pues eso, propuestas de acción práctica, que es lo que modifica la realidad. En resumen, conocer mejor la realidad para proponer acciones que la transformen, que la hagan progresar, que sumen “cuantos de progreso”. Pasito a pasito. Es muy simple. Pero no es fácil.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Viaje de ida y vuelta a "La sagrada propiedad"

En línea con los últimos posts, en este se tratará igualmente del futuro, aunque pueda no parecerlo a primera vista.
Me parece pertinente traer a colación un pasaje barojiano. el texto corresponde al capítulo XVIII de la novela de Pío Baroja "La dama errante". En él, el doctor Aracil y su hija María huyen de Madrid hacia Portugal, perseguidos por la justicia, que cree que el doctor guarda alguna relación con un grave atentado sucedido días antes. La acción tiene lugar al llegar a la provincia de Ávila, por la Sierra de Gredos.

Iban entretenidos charlando, cuando vieron a un lado de la carretera a un hombre escuálido y casi desnudo, apoyado en un montón de piedras, envuelto en una manta llena de agujeros y con un pañuelo en la cabeza. Al lado del hombre, una mujer, vieja y haraposa, le contemplaba impasible.
- ¿Qué le pasa a este hombre? -Dijo Aracil, haciendo parar su caballo.
- Este hombre -contestó la vieja- es mi marido y está enfermo, y ahora le ha dado la calentura.
Bajó Aracil del caballo, y, sin acordarse de su situación, reconoció al enfermo.
- Este hombre está muy mal, pero muy mal- dijo a la vieja, que se encogió de hombros.
- Pero ¿cómo se han puesto ustedes en camino, encontrándose su marido así? -preguntó María.
- Ya ve usted -exclamó la mujer-. Miserias de los pobres. Ya no podíamos estar en el pueblo; debíamos la casa y nos han despachado, y como éste lleva tanto tiempo enfermo y no gana, pues nos salimos al camino.
- Y ¿qué es su marido de usted?
- ¿Qué quiere usted que sea? Peón. Ha trabajado en la finca de la duquesa hasta que se ha puesto malo, y ahora, cada día está peor. Ahí, en la Venta de la Cruz, hemos querido parar, pero como no llevábamos dinero...
- Y ¿dónde está la Venta de la Cruz? -preguntó el doctor.
- A un cuarto de hora de aquí.
- ¿No podrá ir su marido hasta allá? Ya le pagaremos la posada.
- ¿Podrás ir a la venta?
- No, no -murmuró el enfermo-; dejadme morir aquí.
- Voy a avisarle a ese peón que hemos visto -advirtió Aracil a su hija.
Retrocedió unos cien pasos, y encarándose con el peón caminero, le dijo:
- Oiga usted, amigo: hay ahí un hombre que se está muriendo en la carretera; ¿no le podría usted hospedar?
- ¡Hombre, yo no estoy autorizado para eso! .contestó el peón. Además, mire usted: mi mujer está de parto y acaba de dar a luz una niña.
- Pues ese hombre no se puede quedar así. Le advierto a usted que tiene unos cuartos. Aunque fuera, si tuviese usted un cobertizo donde meterlo...
Reflexionó el peón y aceptó.
Aracil fue a darle la noticia al enfermo, y éste, sostenido por su mujer, se encaminó, despacio, a la casa del peón caminero. Después, el doctor le dio tres duros a la mujer, e inmediatamente Aracil y su hija montaron a caballo y siguieron adelante.
En esto vieron una piedra del término de una dehesa, en la que ponía:
"Propiedad de la Excma. Sra. Duquesa de Córdoba."
Aracil se descubrió al leer la inscripción, y exclamó, en tono de burla:
-¡Oh, sagrada propiedad! Yo te saludo. Gracias a tí, los españoles que no emigran se mueren de hambre y de fiebre en los caminos.
La acción sucede alrededor de 1906, fecha del atentado que Mateo Morral perpetró contra los Reyes de España (ver post del 8 de febrero de 2013), del que Baroja hace partir toda la acción de esta novela. El propio Baroja mostró un interés "periodístico" acerca del atentado y sobre todo, de su ejecutor, que desembocó en esta novela. Para documentarse, Pio Baroja, acompañado por su hermano Ricardo, viajaron a caballo desde Madrid hacia Extremadura, por los mismos parajes donde luego situó el viaje del doctor Aracil y su hija. Los tipos que encontraron, las ventas y tugurios que visitaron, los lugares y pueblos por los que pasaron, tienen bastante que ver con la realidad de aquella época. No es ni mucho menos aventurado pensar que el propio Baroja, médico de profesión (aunque ejerció esta poco tiempo para dedicarse a la literatura), tuviera que atender a algún pobre moribundo como hace el doctor Aracil en la novela.
España en 1906 era un país miserable. Creo que el fragmento de la novela reproducido arriba es una buena muestra de ello, pero por si hace falta algún dato más, la tasa bruta de mortalidad era del 29 por 1000 (en Europa solo superaba esa tasa Rusia), la esperanza de vida al nacer era de 33,8 años para los hombres y 35,7 para las mujeres; el 20% de los recién nacidos no llegaban a cumplir un año de vida, y el 36,9% no cumplirían los 5 años. Los que tuvisteis abuelit@s nacidos por aquellas fechas, que sepáis que eran unos auténticos supervivientes: no solo superaron las calamidades de la infancia, sino una pandemia devastadora (la "gripe española" de 1918) y una guerra civil...

Cabe decir que a principio del siglo XX España cayó en una debacle social, y que desde 1900 en adelante, las condiciones de vida en España han ido mejorando, muy despacito, pero mejorando. Aquellas epidemias terribles que llenaban los cementerios de tumbas pequeñitas fueron quedando atrás gracias a las mejores condiciones higiénico-sanitarias, una atención médica cada vez mejor y más universal, mejores tratamientos (los antibióticos, las vacunas, etc). Poco a poco se fue generalizando la seguridad social, las pensiones, el acceso a la educación, la universalización de la sanidad. Las condiciones laborales también fueron mejorando. El trabajo se fue dignificando a la vez que el trabajador iba ganando derechos, como por ejemplo a tener un puesto de trabajo en condiciones adecuadas de salubridad, la protección social del desempleado, la jornada laboral, los días libres y las vacaciones, etc. Todo ello ha ido nivelando las desigualdades y contribuyendo a que hoy día disfrutemos de unos estándares de salud de los más altos de entre los países desarrollados (unos 80 años de esperanza de vida media, o una mortalidad infantil de 3,5 por 1000 nacimientos).

Al principio he dicho que hablaríamos del futuro. Y es cierto, porque por primera vez estamos abocados, por culpa de una política regresiva en gastos sociales, a retroceder en todos los sentidos. Es un hecho histórico que está ocurriendo delante de nuestras narices. Por primera vez en más de 100 años vamos a ir para atrás: va a aumentar la mortalidad infantil (no otra cosa es lo que auguran hechos como la falta de financiación de los programas de vacunación infantil recientemente aprobados en diversas comunidades autónomas, entre otros recortes sanitarios), va a reducirse la esperanza de vida de los españoles (no otra cosa auguran los recortes sanitarios impuestos por la política radical ultraliberal de la troika y aplicada por el gobierno actual -y por el anterior, no olvidemos-). Mi pregunta es ¿hasta donde retrocederemos?¿Hasta 1900? ¿Veremos gente muriéndose de hambre y de fiebre en las cunetas sin atención médica ni de ningún otro tipo, abandonados como perros?

Ya hemos emprendido el viaje de vuelta a "la sagrada propiedad". En nuestro afán de lucha, ese que demostraron aquéllos espíritus indomables que vieron que era preciso y era posible mejorar, que promovieron los cambios sociales que se fueron sucediendo durante más de 100 años, está la semilla que hará torcer ese destino cruel que nos tienen preparado, que no pretende menos que conducirnos de vuelta a la sagrada propiedad, al cortijo de la duquesa.

Salud y megapraxis.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El subconsciente de los políticos

Este post tratará otra vez del futuro. Los políticos, como es lógico, dado el panorama, no quieren contarnos de qué va el futuro que tienen previsto para nosotros, y utilizan un lenguaje confuso para ocultarlo, disfrazarlo, en definitiva, para mentir acerca de él. Sin embargo, gracias al subconsciente de naturaleza traicionera que tienen algunos políticos, podemos lograr hacernos una idea del futuro previsible que nos preparan.
Este es el caso de Ana Botella, la Alcaldesa de Madrid, a quien hace unos días se le escapó la siguiente frase: “Los madrileños se han acostumbrado a un nivel demasiado alto de limpieza” (ABC, 27 de octubre de 2013). El contexto en que fue pronunciada esta frase fue la víspera de una huelga indefinida de los trabajadores encargados de la limpieza de la ciudad, en protesta por los graves recortes de presupuesto en esta partida de gasto del Ayuntamiento, que amenaza con acabar con 1.400 puestos de trabajo de los 6.000 actualmente empleados en estas tareas, además de otras mermas en las condiciones laborales de aquellos que se salven del despido, incluyendo reducciones salariales.
Reparemos en la frase:

“Los madrileños se han acostumbrado a un nivel demasiado alto de limpieza”.

Obviamente, ella considera que los madrileños disfrutamos de una ciudad muy limpia, demasiado. Quizá si se paseara de vez en cuando por ciertos barrios periféricos cambiaría de opinión, o no, que esta gente es de ideas fijas. Pero lo importante no es lo cierta o no que sea la frase en este caso, sino que refleja algo inquietante, algo que nunca nos diría un político que espere renovar su cargo por medio de unas elecciones (limpias, claro está). Refleja una intención, o más bien una determinación, o posiblemente una decisión ya tomada: la decisión de que a partir de ahora, la ciudad no va a estar tan limpia como estábamos acostumbrados.
¿Se atrevería la Sra Botella  a decirnos eso directamente? ¿Nos diría que si gana en las próximas elecciones la ciudad estará más sucia que antes? No, claro. Eso sería poco inteligente, incluso para alguien con tan poca experiencia en elecciones como la actual alcaldesa, quien, recordemos, es la única persona que ejerce como alcalde en una capital europea sin haber sido elegida directamente en unas elecciones (llegó a la alcaldía en sustitución de su predecesor, Ruiz Gallardón, cuando éste fue nombrado ministro de justicia).  De hecho, dentro de poco (las elecciones municipales están previstas para dentro de un año y medio) nos dirá justamente lo contrario: ¡con ella como alcaldesa la ciudad lucirá limpia y esplendorosa como ninguna!
No nos engañan, convivimos con la mentira, la toleramos. Este es nuestro problema, y en justo castigo tenemos unos políticos a la altura de esa tolerancia, lo cual es intolerable. Es para hacérselo mirar.
Estad atentos a las declaraciones de los políticos en el poder, sea ayuntamientos, comunidades autónomas o administración del Estado, porque todos ellos están en la misma tesitura que la Sra Botella: todos tienen presupuestos menguados para sus obligaciones, mermas impuestas por la troika para nuestro país, para pagar a banqueros que desencadenaron toda esta situación por su mala gestión, no lo olvidemos. Todos los políticos en el poder van a tener que decir:

“Los ________ (en este hueco poner españoles, valencianos, gallegos, andaluces, riojanos, o lo que sea según el caso) se habían acostumbrado a un nivel muy alto de __________ (en este hueco poner sanidad, educación, investigación, cultura, alimentación, servicios sociales, limpieza, salubridad, higiene, seguridad nuclear, deporte, confort, calefacción, protección civil, calidad medioambiental, etc)”.

En realidad esta frase lo que reflejará inconscientemente es lo que verdaderamente albergan en su interior, su verdadera intención, que es lo siguiente:

 “A partir de ahora los ____________(españoles, etc) van a carecer de los niveles de  _______________ (sanidad, educación, etc) a los que estaban acostumbrados”.

Estas mermas, esta reducción de nuestro nivel de vida, de nuestro bienestar, esta pérdida de recursos públicos, tiene un causante: los banqueros, y algunos culpables: los organismos encargados de supervisarlos, que fallaron estrepitosamente en su misión. Ellos, los culpables, no van a pagar su culpa, van a salir impunes. Por el contrario, los ciudadanos inocentes no solo vamos a pagar el pato, sino que lo vamos a pagar con intereses, durante décadas, en descenso de nuestros servicios públicos, la limpieza, la sanidad, la educación, los cuidados a las personas dependientes, la seguridad pública (por ejemplo, recortan en bomberos, en protección civil, en medidas anti-incendios, en paliar catástrofes naturales, etc ,etc). Creo que no hemos comprendido aún la magnitud de lo que hemos perdido ya. Décadas de progreso echadas por la borda, por no hablar de los derechos sociales, laborales, las pensiones...
Ellos harán lo posible para distraernos y hacernos olvidar todo esto, y quienes son los verdaderos culpables. Os señalarán a vosotros como culpables por "vivir por encima de vuestras posibilidades". Retorcerán los argumentos con "crecimientos negativos", "evolución positiva de los salarios", "desaceleración de la destrucción de empleo", "redistribución de asignaciones a becarios", "reorganización del sistema de pensiones"  y otras innovaciones neoligüísticas. Tenéis que recordarlo todo cuando algunos de estos mismos políticos que estaban en el poder “mirando para otro lado” mientras los bancos hacían lo que querían (a menudo en connivencia con ellos), os digan: “Vótame”. Os lo dirán pronto.

¡Salud y megapraxis!

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Está el enemigo? Si, en La Moncloa

En la nueva "temporada" de este blog he prometido hablar del futuro, y hoy voy a cumplir con la primer entrega. Daremos un repaso a una cuestión que afecta al futuro a medio plazo, y que merecerá unos cuantos artículos más, pero vamos paso a paso. Se trata del futuro de aqui a los dos próximos años, es decir, lo que queda hasta las próximas elecciones, si es que no se adelantan, o, peor aún, se suprimen. Yo no descarto nada, y la situación que estamos viviendo no está para descartar nada.
El otro día fui a un acto en el que se trató acerca del futuro de la ciencia en España. Los asistentes eran científicos, tecnólogos, directores de centros de investigación, decanos, rectores, presidentes de sociedades científicas...no puede decirse, pues, que aquello fuese una asamblea de peligrosos antisistema. La conclusión es que el daño que ya se ha hecho a la investigación en España es tal que aún rectificando hoy mismo no nos recuperaríamos de las pérdidas producidas en décadas. Pero lo  peor no es eso, lo peor es que, en lugar de rectificar, el Gobierno ahonda en el error al restringir aún más la inversión en I+D, de modo que la investigación científica en España está amenazada de extinción.. ¿Qué clase de gobernantes hacen eso?¿Que clase de país quieren para sus conciudadanos? Un país sin ciencia y sin científicos es un país sin futuro, dependiente del exterior, un país sin autonomía, sin riqueza, un país que camina derecho hacia la pobreza, a la misera, al hambre. Desgraciadamente la ciencia no es el único sector al que el Gobierno actual ha sentenciado a muerte: la sanidad y la educación son ejemplos más que significativos de adónde quieren llevarnos. Si la ciencia representa el futuro de un país, la educación y la salud no son menos: sin el concurso de una sanidad y una educación dignas para toda la población la riqueza de un país se resiente notablemente, como demuestran todos los informes de los organismos internacionales que podamos consultar, sin ir más lejos, los de la OCDE (organización nada sospechosa de anticapitalista ni antisistema, por cierto). Y si la causa fuera la escasez de recursos económicos debido a una crisis de extraordinaria crudeza, como parece que intentan que creamos, las restricciones afectarían a todos los gastos por igual. Pero sabemos que eso no es cierto, que hay muchos gastos que no solo no disminuyen sino que aumentan, entre ellos partidos políticos, cargos, asesores, concesiones públicas, subvenciones a empresas y a bancos, compra de armamento, subvenciones a la Iglesia Católica y sus instituciones, a los colegios privados.... Luego claramente no se trata de que no haya dinero, se trata de que el que hay se dedica a unas cosas y no a otras, es decir, no es por la crisis que se recorta en sanidad, educación y ciencia y tecnología. Y si no es por la crisis ¿por qué? Atacar a esos tres pilares de la riqueza y el bienestar de un país es la forma más directa de conducir a un país a la ruina ¿Hemos de concluir pues que el Gobierno actual no actúa en favor sino en contra de su país y de sus ciudadanos?  Desde luego que si. ¿Es consciente de ello? No sé qué es peor, si un Gobierno de inconscientes que no alcanzan a ver las consecuencias de sus medidas o un Gobierno de cínicos, que sí las ven, pero les da igual. En cualquier caso, la consecuencia de lo anterior es que el Gobierno es el enemigo ese que Gila llamaba por teléfono, solo que esto no tiene nada de cómico. Cabe una tercera posibilidad, y es que en la situación actual el margen de maniobra del Gobierno es prácticamente nulo, y que el "gobierno de verdad" no está en La Moncloa, sino en las sedes de la Troika, el BCE, el FMI y el BM, con Alemania detrás achuchando. Esto añade cierta lógica a la conclusión anterior de que quien está actualmente gobernando nuestro destino no quiere para nosotros otra cosa que nuestra ruina. Múltiples razones pueden jugar en que nuestra miseria sea beneficiosa para esos centros de poder internacional, a los cuales en efecto les cuadra perfectamente el papel de "enemigo", pero ello sin perjuicio de englobar al Gobierno español como colaborador necesario, co-responsable de nuestra ruina.
En fin, a lo que iba: en el acto al que me referí antes en defensa del futuro de la ciencia en nuestro país empecé a darme cuenta que en ese ámbito, y seguramente en otros más, se está imponiendo la idea de que tal como pinta la legislatura, con un Gobierno sordo, que no dialoga, que impone por decreto sus leyes con su mayoría absoluta sin discusión posible, no nos queda otra que resignarnos a padecerlo 2 años más, pero que luego, obviamente la cosa cambiará, el PP será castigado electoralmente por lo que ha hecho a millones de españoles (votantes), y serán elegidos otros gobernantes más aptos, o al menos más sensibles, que anularán todo lo que hay hecho el PP en estos 4 años de Gobierno, y todo arreglado. Podría decirse lo mismo en el ámbito de la sanidad y la educación: la esperanza está en que se acabe la legislatura cuanto antes, y quien sea elegido en la próxima (es de esperar que otro(s) partido(s)) derogarán leyes, desprivatizarán lo privatizado, etc. En mi opinión estas son consideraciones muy optimistas, que se basan en tres premisas: 1) que en 2 años hay nuevas elecciones; 2) que no las va a ganar el PP, y 3) que los que las ganen van a ser más "aptos" y van a actuar a favor de los ciudadanos sin otras consideraciones ni compromisos. Puede que yo sea más pesimista, pero en mi modesta opinión ninguna de estas tres premisas está asegurada. (NOTA: Cuando dije que hablaríamos del futuro, no quise decir que "adivinaríamos qué va a pasar en el futuro". Para adivinos, ya hay muchas webs de visionarios. Aquí me limito a analizar lo que veo y a buscar alguna explicación coherente).

La pregunta que inmediatamente surge de lo anterior es ¿como es de probable que las próximas elecciones las gane otro partido distinto del PP de modo que éste no gobierne por una temporada? Esta pregunta nos remite a los sondeos que se elaboran periódicamente. En la entrada de este blog publicada en mayo ("Se atisba el fin de una época") ya comenté el sondeo publicado por Metroscopia para "El País" poco antes donde se veía como se consolidaba en las encuestas electorales un cambio en la intención de voto de los españoles, que ya venía produciéndose los meses anteriores, en el sentido de una reducción muy significativa del porcentaje de personas con intención de votar al PP o al PSOE, es decir, a alguno de los dos partidos mayoritarios que han venido alternándose en el poder desde hace más de 20 años. Aqui comentaremos acerca de la última encuesta publicada por Metroscopia (Barómetro electoral: octubre 2013) y muy en particular sobre este punto de la intención de voto.
Si recuerdan, en mayo hicimos una estimación "casera" muy sencilla de la intención de voto basada en los datos ofrecidos por Metroscopia, es decir, dimos la vuelta a lo que algunos llaman "cocina de los datos". Nos salió esta tabla. En ella pueden observar que la estimación de voto favorable al PP era de un 11,7% del censo electoral, mientras que al PSOE era de un 10,5% del mismo. Ello contrasta con los resultados obtenidos por estos partidos en las elecciones pasadas: casi 11 millones (30% del censo) para el PP y 7 millones (20% del censo) para el PSOE. Es decir, uno y otro han perdido las dos terceras partes y la mitad, respectivamente, de su electorado.
¿Cómo ha ido evolucionando esta tendencia en los últimos meses? Pues se ha acentuado esta tendencia un poco más. Podemos acudir al último estudio de intención de voto publicado por de Metroscopia de septiembre de 2013, en el que la intención de voto "cruda" (sin "cocinar") para el PP estaría en torno al 11,1%, PSOE un 12,3, IU un 10,4% y UPyD un 7,3%. (NOTA: en octubre estos porcentajes han variado algo:lo comentaré en un próximo post). Estos datos y los de los demás partidos pueden verlos en la siguiente tabla, junto con una comparación con los resultados electorales reales en las últimas elecciones generales de 2011:

También pueden comprobar en la tabla que hay un elevado porcentaje de incertidumbre, representado por votos blancos/nulos/abstenciones/no contesta (más de un 50% entre todos). Es cierto que estas encuestas de intención de voto son de una fiabilidad relativa, ya que representan lo que el votante piensa en un momento dado, lejos de las elecciones y condicionado por factores coyunturales propios del momento en que se le pregunta. Es bueno leer la parte final del post de Metroscopia citado antes para tener una idea más precisa de lo que significan estos datos. Con todas las precauciones que requiere su interpretación, nos vamos a fijar en estos datos para extraer algunas conclusiones:
1) Los dos partidos hasta ahora mayoritarios pierden su hegemonía.
2) Algunos partidos minoritarios de ámbito nacional como IU y UPyD se aproximan a PP y PSOE.
3) El "desgaste" político afecta a la mayor parte de los partidos nacionalistas (excepto a ERC).
3) Los votantes "descontentos" que no votan o votan en blanco o nulo son mayoritarios.

Probablemente si se celebraran ahora elecciones, los resultados diferirían mucho sobre los de las anteriores elecciones en 2011 que dieron un triunfo aplastante al PP. Este partido parece lejos de repetir una victoria. El PSOE sin embargo no remonta y sigue sumido en una grave crisis de confianza. Pero estos dos grandes partidos tienen aún muchos recursos como para que se resignen a ser sustituidos por otros sin más. Las elecciones, de celebrarse, será dentro de 2 años, y hasta entonces pueden pasar muchas cosas. Entre ellas que surjan nuevas opciones (partidos) que "pesquen" en el abundante nicho de los "descontentos". Ojo al populismo, antesala del fascismo, en auge en gran parte de Europa ¿nos libraremos aqui? Improbable, aunque gran parte del discurso populista está ya presente en los partidos actuales. Por otra parte, el que cambie la "geometría electoral" no significa (ni mucho menos) que vaya a cambiar la política, que es lo que importa. Si lo que queremos es reconstruir lo destruido por el Gobierno del PP, lo que hay que hacer es votar a quien dé alguna garantía de que va a llevar a cabo esa restitución de derechos y servicios perdidos. Dejamos esos asuntos para otro post.


¡Salud y Megapraxis!

viernes, 18 de octubre de 2013

Megapraxis: nueva temporada 2013-2014

Tras un amplio paréntesis, mediando un verano y parte del otoño, aquí está otra vez el blog de la Megapraxis dispuesto a dar la batalla. Estos meses de parón me han venido bien para coger perspectiva, reflexionar sobre lo escrito, lo que queda por escribir, y sobre todo preguntarme por lo luchado y lo que queda aún por luchar. Y si, la conclusión es que queda mucho por escribir y mucho por luchar.
En esta nueva "temporada" va a haber algunos cambios en este blog, básicamente, si en los primeros posts "fundacionales" se prometía un equilibrio entre análisis y praxis, a partir de ahora me voy a esforzar más en lo correspondiente a la praxis.
Y como la praxis bien entendida empieza por uno mismo, aplicaré un poco de praxis a los posts, que intentaré que sean ágiles, más frecuentes y menos "densos", es decir, me esforzaré en sintetizar y hablar de lo esencial. Sin renunciar a alguna que otra disgresión (seguiré metiendo de vez en cuando algún cuento o fábula, que me parece que suelen resultar muy clarificadores, también trataré algún tema relacionado con la memoria histórica, un poco de ciencia y sociedad y algo de cine documental), me voy a centrar en un tema que, después de la reflexión veraniega, me preocupa cada vez más y creo que esta preocupación la comparten muchos conciudadanos: el futuro. No adivinarlo, ¡claro que no! No hace falta que diga que aquí se practica el racionalismo. Intentaré aproximarme al futuro de nuestra comunidad, de nuestro país, de nuestro planeta desde varios ángulos, pero lógicamente desde principios racionalistas, y en lo posible, científicos.
Algo que me haría ilusión es que los posts sirvieran para abrir discusiones activas y participativas con los lectores. Por la estadística que suministra la web que lo aloja, este blog cuenta con un buen número de visitantes. Quisiera que un número cada vez mayor de visitantes se involucraran en las discusiones y me esforzaré en animarles a ello proponiendo cuestiones del mayor interés, pues vamos a tratar de nuestro futuro. Creo firmemente que Internet es una herramienta útil para lograr la conexión de muchos pensamientos individuales que cristalicen en un pensamiento colectivo coherente, sólido y poderoso.
Utilicémosla.

¡Salud y Megapraxis!