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¿Que es Megapraxis? El mundo cambia, y el cambio constante es una de las ideas que conciernen a la Megapraxis, (Heráclito: "Todo fluye"). Otra es su universalidad: es global; hay que analizar todo, explicar todo; no nos conformamos con las partes. La realidad siempre es compleja y la complejidad también es megapráctica. Pero no todo va a ser análisis. Debe haber praxis ¿no? Pues eso, propuestas de acción práctica, que es lo que modifica la realidad. En resumen, conocer mejor la realidad para proponer acciones que la transformen, que la hagan progresar, que sumen “cuantos de progreso”. Pasito a pasito. Es muy simple. Pero no es fácil.

jueves, 13 de junio de 2013

Carta a un ciudadano del Norte de Europa

Estimado conciudadano del Norte de Europa,

Hace unos pocos días tuve ocasión de hablar con un compatriota que hace unos cuantos años salió de España para trabajar en uno de vuestros fríos países, quizá el tuyo. Consiguió un buen empleo y está contento con la vida que lleva, que considera de superior calidad a la que hubiera tenido si se hubiera quedado a buscarse la vida en su país. En dicha conversación pude comprobar que la información que recibe la opinión pública en vuestros países sobre la situación actual en España está un tanto sesgada, y ello me ha motivado a escribir esta carta.
Me explico, no solo me pareció que esa información está sesgada, sino que claramente responde a una fabulación construida a la medida para que tu mente y la de tus compatriotas la acepte sin remilgos, y no reparéis en que se trata de una inmensa trola

La historia que os cuentan está descrita a grandes rasgos en un post anterior de este blog titulado: "¿Crisis económica o corrupción generalizada?". En él se recoge un artículo de la periodista Alemana Stefanie Claudia Müller en el que viene a decir que en España existe un Gobierno de inútiles despilfarradores que dilapidan alegremente los fondos que reciben de la Unión Europea (UE), cuantiosamente contribuídos por los laboriosos países del norte. Ese mal uso del dinero recibido pone en riesgo las finanzas, no solo de España, sino de toda la UE y el equilibrio financiero mundial. En esa descripción se percibe la idea de una Europa del norte saneada económicamente, cuyos probos ciudadanos esforzándose y trabajando muy duramente salen adelante pagando sus impuestos honestamente, llenando con éstos las arcas de la UE maltrechas por el despilfarro de los del sur. La periodista pone el énfasis en la nefasta clase política española, liberando de culpa al ciudadano español de a pie, que es presentado como una víctima de la situación y no como el culpable. Otros medios del norte no son tan indulgentes y extienden la idea, por otra parte bien asentada en vuestro imaginario colectivo, de que los sur-europeos contamos con altas dosis de pereza, estulticia, incompetencia, inoperancia e ineficacia, unidas a una dudosa moralidad caracterizada por una afición desmedida a apropiarse de lo ajeno, que se pone de manifiesto en cualquier ámbito de actividad, no solo la política.
Tu, ciudadano medio del norte de Europa, lo ves así: trabajas duro, pagas tus impuestos, llenando con tu esfuerzo las arcas de la UE, donde unos señores reparten esos fondos con muy mal criterio a unos manirrotos que, a base de despilfarrar están llevando a su país a la bancarrota, y a poco que se descuiden (y son muy capaces) te llevarán a ti y a tus compatriotas a la ruina también, pues de tanto ir el cántaro a la fuente, puede que acabe por romperse.
Pero tu estás escamado, porque en toda esta historia hay algo que no te encaja: Si es tan evidente el mal uso del dinero prestado desde Europa a España ¿por qué tu Gobierno nacional, tan eficiente, que te pide cuentas por todo, no hace nada?¿por qué permite que se siga dando dinero a países tan poco fiables? O más concretamente: ¿por qué no pide cuentas a los despilfarradores gobiernos del sur acerca del destino del dinero que han recibido? Si tu o cualquiera de tus compatriotas recibe dinero público, por ejemplo, por una subvención o ayuda, a renglón seguido le piden mil explicaciones sobre qué ha hecho con el dinero recibido ¿por qué no hace lo mismo la UE con los derrochadores del sur? A ti, probo ciudadano del norte de Europa, te gustaría saber qué hacemos en el sur con "tu" dinero, y para cuándo pensamos devolvértelo ¿no?
Pues ese es el motivo de esta carta. Por medio de ella quisiera mostrarte cual es el destino de tu dinero, y de paso por qué tu Gobierno no hace nada por pedir explicaciones a mi Gobierno. De hecho ambos cooperan muy estrechamente, pero no quisiera adelantarme. Empezaré por lo que pasó antes del "crack" económico de 2008 que nos ha conducido a la situación actual, o "gran recesión":

- Merced a una explosión de crédito a bajo interés florecieron los negocios propios de una economía especulativa: "comprar a mil, vender a dosmil". Esto en España -y también en otros países- se tradujo en una "burbuja inmobiliaria" o aumento irracional de los precios de las propiedades inmobiliarias. Hubo otras burbujas. Todas estallaron en 2008.
- La consecuencia del estallido fue deuda e insolvencia por doquier. Los bancos, principales impulsores de las burbujas, intentaron deshacerse de sus "activos tóxicos" que no son más que los valores sobreestimados (precios muy por encima del valor real), vendiéndolos a incautos con poca información.
- Los valores sobreestimados, como aquello que se dio en llamar "bonos basura", cambiaron de manos, en general de los más listos a los más incautos, tal cual ocurre con un billete falso en manos poco honestas. Los banqueros más listos aligeraron más su carga tóxica, mientras que los banqueros más tontos la aligeraron menos, o incluso adquirieron más carga tóxica. En  ultimo término, los bancos más tontos, que, mira por donde, fueron las Cajas españolas, que fueron los "sumideros iniciales" de esa basura financiera, acabaron por largársela a sus clientes "preferentes". Aún así, quedó mucho activo basura en manos de los bancos, los cuales se lo largaron al Estado en forma de "banco malo", un engendro que obra el milagro de convertir las pérdidas de los bancos (deuda privada) en deuda pública que pagaremos entre todos, como veremos a continuación.
-Fíjate en un detalle: todo esto ha ocurrido en unos pocos años. Al inicio de este período, las cuentas públicas en España estaban saneadas: se ingresaba más de lo que se gastaba. Hoy tenemos un déficit galopante. Al tiempo la deuda pública ha pasado de un modélico 5% del PIB en 2007 a un 84% en 2012. Es decir, nuestras cuentas públicas eran entonces incluso mejores que las de tu (vuestros) eficientes países. ¿Qué pasó entonces para llegar a esta situación?
- En España y otros países, la situación de algunos bancos y cajas era crítica, lo cual era únicamente debido a su propia incompetencia (bueno, a la suya y a la del supervisor bancario, en este caso el Banco de España, que no ejerció como tal sino que "dejó hacer" de un modo casi suicida). El "rescate bancario" no se hizo esperar: Se ha rescatado a diversos bancos y cajas españoles en tres fases desde 2008, con fondos públicos procedentes básicamente de dos fuentes: los Presupuestos Generales del Estado y de la UE (Banco Central Europeo, BCE). La última ha consistido en un "cheque" del BCE de hasta 100.000 millones de euros (M€), de los que se han hecho efectivos unos 41.000 M€ (el resto se reservan y podrían ejecutarse el próximo año). Esto es lo que los ciudadanos del norte de Europa como tú entendéis por "vuestro dinero". En realidad es dinero de todos los ciudadanos de la UE, incluidos nosotros.
- ¿Adonde fue ese dinero? Hay que decir que el BCE no es sino otro banco, que presta dinero. En este caso lo ha prestado a un interés muy bajo, no llega al 1% (0,5%-0,75%). Entonces tranquilos ¿no? porque ese préstamo lo tenemos que devolver y a un interés razonable, así que ¿hay alguna razón para preocuparse? Pues si, la razón es que el dinero del préstamo ha ido a parar a unos bancos con problemas originados precisamente por una mala gestión, acostumbrados a una economía especulativa sin control, y nada hace pensar que eso se haya corregido: ni siquiera se ha procesado a ningún responsable, ni una amonestación, nada. No me extraña que estéis preocupados por allí por el norte. Nosotros estamos acojonados.
- ¿Que están haciendo los bancos con ese dinero? Pues lo que suelen hacer normalmente: especular con él, ya sabes: "compro a mil, vendo a dosmil". En este caso han visto una perita en dulce en la deuda pública. La rentabilidad de la deuda pública de un país es proporcional a la envergadura de los problemas de su sistema financiero. En este sentido, la deuda pública española es muy rentable: entre un 5% y un 7% de interés, dependiendo de la "prima de riesgo" famosa. El argumento es intachable desde el punto de vista financiero: "me lo dan al 0.5% y yo lo presto al 5%"...¡¡¡multiplico por 10 el interés!!! 
- Esta máquina de hacer dinero es tan sencilla que no solo los maltrechos bancos y cajas españoles, sino los bancos y fondos de inversión de todos los países, empezando por los vuestros del norte de Europa, se han afanado en adquirir bonos del Estado y demás deuda pública. Es lo que llaman eufemísticamente "los mercados financieros". España se financia ahora a un interés insostenible en esos mercados, que han elevado artificialmente la deuda pública por cuenta de los altos intereses abonados: este año se prevé pagar casi 38.000 millones de euros solo de intereses de la deuda: ¡casi la misma cantidad que se empleó en el último rescate bancario!
- Como ya te dije, en 2007 España tenía las cuentas públicas saneadas. Hoy sin embargo son un desastre debido a un elevado tipo de interés cobrado por los bancos que nos prestan el dinero para mantener nuestros servicios públicos. ¿Como llamarías a esto? Yo lo llamaría estafa. No somos ni más ni menos vagos y despilfarradores que antes. No hemos cambiado tanto. Lo que ha cambiado es que los bancos han creado un agujero de deuda por su mala gestión. No solo los bancos españoles: también han contribuido vuestros bancos. Ningún banquero ha sido juzgado por su responsabilidad en esta situación ¿no te parece extraño? 
- En las altas esferas de decisión (la Troika, compuesta por el BCE, el FMI y la Comisión Europea) se han inventado un mecanismo para someternos a una fabulosa estafa: "rescatar" bancos con "problemas". Ese "rescate" tiene la valiosa virtud (para los banqueros) de que, además de suponerles suculentos beneficios,.transfiere la deuda de los bancos a los ciudadanos. Hoy día dedicamos más dinero a pagar intereses a los bancos (entre ellos a los de tu país) que a servicios públicos esenciales. De hecho, los intereses de la deuda lastran las cuentas públicas hasta tal punto que hay que recortar en sanidad y educación hasta extremos suicidas. De todos modos, no se recorta por igual en todos los gastos, lo cual es igualmente sospechoso ¿por que se recorta precisamente en aquello que más necesita un país para no caer en el subdesarrollo, como sanidad, educación e I+D y no se practica el mismo afán recortador en partidas como inversión en equipamiento militar de alta tecnología? 
- Una pieza fundamental en este proceso tuvo lugar en agosto de 2011: el presidente Zapatero recibió una carta del presidente del BCE en el que le informaba de que el pago de la deuda era prioritario sobre cualquier otra consideración. Tan convincentes fueron las razones contenidas en la misiva que unas semanas después se aprobaba en España una "reforma exprés" de la Constitución, sin referéndum (como debería ser preceptivo) en la que se recogía esa prioridad. Zapatero sancionaba de esta manera la victoria de los beneficios económicos de unos pocos sobre el bienestar de los españoles. La Historia le recordará por esa ignominia, especialmente dolorosa tratándose del lider de un partido presuntamente progresista y de izquierdas.
- Desde la inclusión en la Constitución Española de esa cláusula dando prioridad al pago de la deuda, nuestros problemas se han multiplicado. Los electores, desencantados, cayeron en brazos del derechista Partido Popular, quien detenta el Gobierno con mayoría absoluta desde las elecciones generales de noviembre  de 2011. Este nuevo gobierno no ha hecho sino seguir ciegamente las directrices de la Troika. Ello ha resultado en un incremento de nuestros problemas, empezando por el desempleo, que alcanza cifras sin precedentes, e insostenibles en cualquier economía, y continuando por un endeudamiento suicida, un colapso económico por falta de crédito y de actividad económica (los bancos, lejos de proveer de crédito a la economía, prefieren seguir especulando con deuda pública), etc, etc. 
- Y sobre todo, recortes: recortes en los presupuestos para pagar la sanidad y la educación, los servicios públicos básicos...y recortes en derechos, empezando por los laborales, y siguiendo por los cívicos. Nunca habíamos retrocedido tanto en tantas cosas en tan poco tiempo. Nunca nos arrepentiremos bastante de haberlo permitido.

Recopilando, querido conciudadano del Norte de Europa, "tu" dinero está a buen recaudo, puesto al servicio de una extorsión a unos pueblos, los del sur de Europa, en la que los bancos de tu país y de otros países están obteniendo píngües beneficios, a costa de ti y de mi. Tus gobernantes y los míos son partícipes en esta estafa, y de ahí que no pidan cuentas acerca del destino del dinero, que recorre un vergonzante círculo para seguir engordando sus abultadas cuentas  y las de sus amigos. La verdadera amenaza son ellos y no nosotros.

Salud y megapraxis!

domingo, 12 de mayo de 2013

Se atisba el fin de una época

Hoy se ha publicado un sondeo de Metroscopia para el País. El resumen se puede ver en el siguiente gráfico:
Evolución, según sondeos de Metroscopia, de la intención de voto para los 4 partídos de ámbito nacional más importantes. Las cifras se dan en porcentajes sobre el voto total (no sobre el censo electoral) y se basan en una hipotética participación del 52%. Fiuente: El País (11-5-2013). Al final del post se incluye un resumen más completo del estudio de Metroscopia.

Como puede verse, los dos grandes partidos que hasta ahora se han ido alternando en el poder en España, el PP y el PSOE, están perdiendo consistente y constantemente su apoyo electoral en una tendencia imparable desde las últimas elecciones hace año y medio (aunque en el gráfico sólo aparecen los datos del último año). Los otros dos partidos recogen parte de esa intención de voto y amenazan ese bipartidismo, que, como muestra muy claramente el gráfico, tiene los días contados.
Pero ¿cuanto están perdiendo? La gráfica anterior no nos ayuda mucho a saberlo. Los porcentajes de intención de voto respecto al voto esperado (52%) no son cifras muy intuitivas, y los datos que proporciona Metroscopia y publica El País no incluyen intención de voto directo. Por ejemplo, nos gustaría saber cuantos votos ha perdido el PP en el último año y medio
Como sabemos que la estimación de participación es del 52% y que el censo electoral, en las pasadas elecciones generales de Noviembre de 2011 era de 35.779.491 personas, y esta cifra no ha podido cambiar mucho desde entonces, podemos transformar los anteriores porcentajes en: 1) porcentajes sobre el censo electoral, y 2) número total de personas que tienen intención de votar al partído XX. Hacemos las cuentas y nos sale la siguiente tabla:


De esta tabla se pueden inferir varias cosas, a saber:
- El PP sería votado hoy por el 11,7% de los ciudadanos inscritos en el censo electoral, es decir, unos 4.2 millones de personas. Eso significa 6,6 millones menos que hace 18 meses, en las pasadas Elecciones Generales.
- El PSOE sería votado por 10,5% de los ciudadanos en dicho censo, es decir, unos 3,8 millones de personas. Eso significa que han perdido 3,2 millones de votos en 18 meses, y 7,2 millones desde las elecciones de 2008.
- IU sería votado por 8,6 de cada 100 personas inscritas en el censo electoral, es decir, unos 3,1 millones de personas. Habría ganado 1,4 millones de votos desde las últimas elecciones.
- UPyD sería votado por el 6,8% del censo electoral, unos 2,4 millones de personas, o sea, habría ganado 1,3 millones de votos respecto a la consulta electoral de 2011.
- La suma de los cuatro partidos mayoritarios de ámbito nacional representan el 37,6% del censo electoral, es decir, están muy lejos de tener el apoyo de la mayoría de las personas en edad de votar en este país.
- La suma de los que hoy darían su voto a alguno de los dos partidos mayoritarios, que se han alternado en el poder en España en las últimas décadas, el PP y el PSOE, representa el 22,2% del electorado, es decir, aproximadamente una quinta parte de las personas en edad de votar, o sea que solo una de cada 5 personas en edad de votar daría hoy su voto a alguna de estas dos formaciones. Para hacerse una idea de lo que supone esta cifra, basta compararla con las elecciones de 2011, donde la mitad de las personas en edad de votar lo hicieron por alguno de estos dos partidos. En 18 meses, el bipartidismo ha descendido del 50% del electorado al 22,2%.
-El ritmo de pérdida de votos del PP y del PSOE puede calcularse a partir de las cifras anteriores: Desde las últimas elecciones hace 18 meses el PP ha ido perdiendo votos a razón de 367.000 al mes, mientras que el PSOE lo ha hecho a razón de 178.000 al mes. A este ritmo el PSOE tardaría 5,6 meses en perder 1 millón de votos, mientras que el PP lo haría en sólo 2,7 meses.
- Parece claro que bipartidismo toca a su fin. Es más los dos grandes partidos PP y PSOE tienen un futuro próximo pero que muy negro. Por mucho que se empeñen (y no están empeñandose mucho, la verdad) no pueden evitar una debacle en los próximos meses. Incluso suponiendo que exista un "nucleo duro" de votantes férreamente decididos a mantener su voto para cada uno de ellos, la tendencia anterior ya apunta a su desplome total y ya se sabe que cuando se hunde un barco las ratas son las primeras en abandonarlo.

Corolario: Lo que hemos analizado apunta por lo tanto al fin de una época y el comienzo de otra. Sería juicioso ir preparándose para lo que venga después. A los de abajo nos conviene tener una actitud luchadora e inconformista, pues ha sido esta actitud la que, en circunstancias ciertamente muy difíciles, ha puesto su grano de arena para derrocar al bipartidismo (pero ojo: cuidado con las opciones "populistas" o claramente de inspiración fascista y totalitaria que están surgiendo en este "rio revuelto"). Hay que afrontar el porvenir con valentía. Nos meterán miedo al futuro. No hagamos caso del miedo. Miedo es lo que tienen ellos, los de "arriba". Especialmente porque ahora que se atisba que se va a dar la vuelta a la tortilla se van a quedar al descubierto, sin la impunidad de la que han gozado por detentar el poder omnímodo. Cuando caigan tendrán que responder ante la justicia por lo que nos han hecho, devolver lo que han robado y reparar el daño producido.La prueba de que realmente ha comenzado una nueva era la tendremos cuando veamos a los culpables del saqueo de los últimos años pagar por sus crímenes. Si no, es que seguimos en la misma era.

APUNTE FINAL: Ni que decir tiene que estas tendencias en España son ciertamente preocupantes para la Troika y el poder financiero internacional. Existe el riesgo cierto, ya apuntado en algún post anterior de este blog, de que esas instituciones nombren a un "gestor" un "tecnócrata", con su equipo de "hombres de negro" para que se haga cargo de la dirección política del país hasta que soplen tiempos mejores para sus fines. Ya lo hicieron en Grecia y en Italia. Luchar para que esto no ocurra no será tarea fácil.. 




NOTA: la siguiente infografía contiene la información más completa ofrecida por Metroscopia:

sábado, 11 de mayo de 2013

La hoguera

Graciana clavó sus ojos en los del verdugo, suplicándole con la mirada toda la humana compasión de la que fuera capaz para aliviar el horrible sufrimiento que la esperaba. Ella sabía que él sabía cómo hacerlo. Le conocía desde niño y en algún momento le había juzgado como un buen hombre.
Graciana había sido acusada de practicar la brujería, y por ello condenada a morir abrasada en la hoguera junto con otras cinco mujeres más, acusadas de ayudarla en sus artes diabólicas.
Por la cabeza de Graciana se agolpaban los recuerdos de su vida pujando por salir en ese postrer minuto dedicado a estimar el verdadero valor de lo que ha sido la propia existencia. Su infancia feliz y algo rebelde; sus padres, humildes trabajadores que pese a las estrecheces económicas pudieron darle estudios y una esperanza de un futuro mejor; su época de estudiante en la Facultad de Medicina, el MIR, las oposiciones, la ansiada plaza de médico adjunto en el Hospital, el ejercicio de la profesión volcada en sus pacientes...y la pregunta que la atormentaba más que cualquier condena: ¿qué había pasado? ¿cómo había llegado a aquélla situación?
Fue cosa de pocos años, en realidad. Todo empezó a torcerse cuando ocurrió aquél inmenso agujero bancario, la "gran recesión", donde los bancos fueron rescatados con dinero público que salió de cerrar hospitales, escuelas y despedir médicos, maestros y otros funcionarios públicos. La gente no dijo nada porque al igual que extinguían servicios públicos, cerraban empresas, víctimas de una irracional austeridad que se adueñó de los políticos, empeñados en salvar bancos a costa de los ciudadanos. Ello dio en la calle con millones de trabajadores. El miedo a quedarse sin trabajo generó la inacción de los aún activos. Los parados echaban la culpa de todo a los inmigrantes y a los funcionarios. Con este caldo de cultivo no tardó en llegar el decreto de "Externalización para una gestión eficaz de la administración pública". De un plumazo se acabó con el funcionariado, millones de personas que pasaron a engrosar las filas de parados, entre ellos, Graciana. En cuanto a los inmigrantes, el "Decreto de limpieza de sangre" acabó con ellos. Se decretó su expulsión del país, del mismo modo que siglos antes habían sido expulsados judíos y moriscos.
Gentes de confianza del poder fueron ocupando los puestos relevantes, designados "a dedo". Las instituciones, la judicatura, el poder legislativo y el ejecutivo fueron en seguida absorbidos y en poco tiempo pasaron a ser títeres en manos de las cuatro familias que ostentaban el poder económico. El ejercito y la Iglesia sirvieron fielmente al poder emergente como siempre habían hecho.
La democracia fue reducida a votar una vez cada cuatro años. Con la situación reinante el desencanto se apoderó de la población y la abstención llegó a ser del 95%, pero con omitirlo en las noticias fue suficiente para que ese "pequeño" detalle pasara desapercibido. Esa magra participación electoral no obstaba para que se siguieran repartiendo los escaños merced a la conveniente ley electoral de siempre, de modo que un escaño en el parlamento se podía llegar a conseguir con un puñado de votos, bastando para ello con los votos de la familia, del servicio, y de cierto número de paniaguados que debían favores al diputado electo. Los resultados de esa farsa seguían tildándose de "democráticos" en todos los medios de comunicación -que   naturalmente se doblegaron al poder con auténtico servilismo- y cualquiera que osara dudar de esa "democracia de salón" era acusado de traición al Estado y condenado a trabajos forzados en las minas de bórax del consorcio militar-industrial, compañía que, además de ser propietaria del ejército, se adueñó por decreto de todos los recursos naturales del país, incluidos el mar, su fondo, la costa, los ríos y el resto del agua dulce, el aíre, los bosques, las montañas, los valles, las minas y los cultivos. En eso quedó la riqueza disponible, pues la gran recesión y la crisis energética subsiguiente acabaron con las fábricas, sumiendo al país en un estado de subdesarrollo perpetuo, a merced de los países más desarrollados del entorno, quienes obtenían así recursos y materias primas a precio de saldo.
Hubo protestas, pero se acallaron a sangre y fuego. A la represión y al hambre no sobrevivió más que la cuarta parte de la población. Las otras tres cuartas partes perecieron o huyeron del país. Quien pudo marchó hacia el campo o las montañas, huyendo de la represión, más intensa en las ciudades. Ese fue el caso de Graciana.
Graciana comenzó a ejercer una medicina rudimentaria en su aldea. Tuvo que olvidarse de los medios que había en el hospital, y de los medicamentos de las farmacias, pues sólo podían permitírselos los miembros de las cuatro familias de caciques que detentaban el poder. Pero Graciana era viva y pronto recuperó una buena porción de medicinas del acervo tradicional que resultaban útiles para algunas dolencias: hierbas, ungüentos, tisanas... se afanaba en recoger esa tradición que muchas mujeres en Occidente ejercieron durante milenios, mitad curanderas, mitad consejeras, mitad catalizadoras del caudal esotérico que la humanidad lleva dentro. Graciana no creía en aquellas monsergas esotéricas -en el fondo era una racionalista de tomo y lomo- pero reconocía que la gente de a pie, los de abajo, necesitaban consuelo para sus almas tanto como alimentos para sus cuerpos, y de las dos cosas había escasez. De este modo, entre tisana y tisana, entre muérdago, mandrágora, belladona y acónito, Graciana oficiaba de psicóloga y hasta de sexóloga, pues la gente no solo acudía a ella en busca de cura para el cuerpo, sino también para el espíritu, y sobre todo, remedios para el amor, cuyos males no habían cedido con la recesión.
La gente de a pie -el 99%- no tenía muchas opciones si quería reunirse a hablar de sus asuntos, pues la ley prohibía cualquier reunión pública (todos los derechos civiles habían sido abolidos por el decreto correspondiente), de modo que se desarrolló una práctica clandestina consistente en reunirse de noche en prados alejados de las poblaciones.  Aquellas asambleas tenían un carácter mitad político mitad social, y en ocasiones festivo. No tardó mucho tiempo la gente en desarrollar auténticos rituales donde conversaban en libertad, compartían lo poco que tenían y gozaban del momento a su entender, en corros donde se reía, cantaba y danzaba al son de la música hasta el canto del gallo. Graciana alcanzó un papel preponderante en estas reuniones, debido a su sabiduría, reconocida por todos, y a su liderazgo natural. De algún modo la gente le otorgó el título de reina de la congregación.
Las leyes, recorriendo el camino inverso al que hicieron desde la Ilustración y el Racionalismo, volvieron después de la recesión a  los tiempos de esa justicia que reinaba en el siglo XVII, dominada por la superstición, el miedo y el afán de venganza propios de la Santa Inquisición. La religión, en su versión represora y pueril, consiguió dictar cuantas leyes quiso para tener al rebaño pastando en su redil. El miedo al diablo se instaló en primer lugar de las preocupaciones de los legisladores, pues se consideraba que el maligno estaba detrás de todos los males, y que para evitarlos, bastaba con combatirlo. Se dictaron leyes para perseguir a aquéllos que se sometían a Satán para producir el mal en el prójimo. Llegaron las cazas de brujas. Y Graciana fue denunciada por algún vecino mal avenido. Entre los vecinos muertos de miedo no fue difícil encontrar testigos de los aquelarres que oficiaban ella y sus asistentas, cinco mujeres que la ayudaban, en la braña alta las noches de verano. Las otras  fueron igualmente acusadas del mismo delito. Las seis sorguiñas fueron presas, juzgadas por el Santo Oficio para la Doctrina de la Fe y de lo Penal,  y condenadas por brujería.
Mientras el verdugo colocaba la capucha en la cabeza de Graciana, le puso en la boca una baya con un intenso sabor amargo y le dijo al oido "muérdela con fuerza". Graciana confirmó de este modo su juicio anterior sobre el fondo de compasión que aún latía en el verdugo, y de algún modo por su cabeza cruzó la peregrina idea de que aún había alguna esperanza para el Mundo.
Mordió la baya con fuerza. Para cuando el aire empezó a llenarse de olor a leña ardiendo, Graciana yacía inmóvil, inerte, bajo la capucha, sobre la pira.






Más cuentos del 15M en este blog:








domingo, 7 de abril de 2013

Flores de Luna: el documental útil




Acabo de ver el documental de Juan Vicente Córdoba "Flores de Luna". Me ha causado una honda impresión. Tanto que he pensado que sería bueno contar en este blog lo que he visto. Y recomendarlo vivamente. No solo porque es un muy buen documental, sino, sobre todo porque en tiempos como los que corren es necesario y muy útil recordar que, pese a las enormes dificultades que aparezcan en el camino, frente a las enormes fuerzas que hay que vencer, la gente si se organiza y lucha por mejorar su vida, puede hacerlo. Los vecinos del barrio madrileño de El pozo del Tio Raimundo lo consiguieron, lo cual tiene mucho mérito teniendo en cuenta los factores que jugaban en contra, lo que convierte su peripecia en una auténtica epopeya. Téngase en cuenta que tuvo lugar en una época muy difícil, comenzando en los años 50 del siglo XX, partiendo de una situación de profunda pobreza material, de auténtico subdesarrollo, partiendo de la nada (literalmente) consiguieron repito, mejorar su vida, la de sus familias, la de sus hijos, mejorar su barrio, su entorno, su medio. Eso sí, fueron décadas de lucha. Esto no solo ocurrió en El Pozo del Tio Raimundo, sino que similares movimientos vecinales tuvieron lugar en muchos otros barrios, no solo en Madrid, sino en otras ciudades de España donde recalaron el aluvión de gentes que emigraron desde sus pueblos en los '50 y '60 en busca de un futuro mejor: unos 5 millones de personas (el 25% de la población española de aquella época) tuvo que abandonar sus raíces, su pueblo, sus referencias, y emigrar a los focos industriales. Por cierto, esto no solo ocurrió en España, en el documental se puede ver secuencias rodadas por Vittorio de Sica reflejando muy bien situaciones análogas en Italia, y de paso, inmortalizando este fenómeno en sus películas.
¿Y cómo lograron los vecinos de El Pozo conquistar esas mejoras? Organizándose y luchando, mediante conquistas puntuales: hoy el agua corriente, mañana el tendido eléctrico, pasado una línea de autobús...El documental lo cuenta extraordinariamente bien. No es difícil encontrar el DVD en las bibliotecas públicas (de Madrid al menos). No es mi intención contar lo que ya narra el documental sino solamente hacer un par de reflexiones que pienso que pueden ser de utilidad en la actual situación en que nos encontramos:

1) El mensaje que lanzan los vecinos de El Pozo en el documental es el mismo que hoy vemos como colofón a las conquistas que cotidianamente van alcanzando grupos en lucha como Stop desahucios, la PAH (plataforma de afectados por la hipoteca), etc: "¡SI SE PUEDE!". Es decir: si ellos pudieron, con una situación mucho peor en términos materiales que la que tenemos hoy día, es que nosotros también podemos. Este mensaje, que es una verdad clara y manifiesta, se contrapone frontalmente a la idea irracional que un día tras otro nos lanzan desde el poder, y que podemos constatar que cala fuertemente en la población menos prevenida: "Hagas lo que hagas no vas a cambiar nada". Eso mismo les decían a los de El Pozo del Tio Raimundo, y a la vista está quién tenía razón.

2) Una obviedad que hay que recordar de vez en cuando: Se puede, en efecto, pero SOLO SI SE QUIERE. O dicho de otra forma: hay que estar seguro de qué es lo que se quiere cambiar e ir a por ello con determinación y sin miedo ni vacilación. En este punto se percibe una gran diferencia entre las luchas vecinales de los 60-80 (por ejemplo, la de los vecinos de El Pozo) y las de hoy día. Ellos sabían que hay una vida mejor y querían esa vida mejor para ellos y los suyos. Hoy la población (es mi impresión personal) no lo tiene tan claro. La diferencia fundamental es la situación de partida y su evolución: en los emigrantes de los 50 y 60 la situación era de pobreza extrema y hambre, y quienes la padecían veían que el único camino era dejar aquello atrás como fuera, mientras que en la actual coyuntura la situación de la que partimos es de bienestar y el peligro es que está empeorando a ojos vista, perdiendo servicios, derechos, nivel de vida, bienestar en definitiva a raudales. En esto a la gente nos ha pillado instalados en un cómodo limbo, adormecidos a base de consumo fácil, a modo de droga social, poco organizados y sin apenas capacidad de reacción para parar esta caída hacia el subdesarrollo. Porque no nos engañemos: nos encaminamos a un subdesarrollo no muy distinto a aquél del que trataban de huir aquellos emigrantes de los 50.

3) En el actual barrio de El Pozo, existe un abismo generacional que claramente refleja lo expuesto en el punto anterior: los jóvenes, aquejados de graves problemas de desempleo, altas tasas de fracaso escolar y poca oferta socio-cultural, no tienen ya el empuje que caracterizó la lucha de sus abuelos y padres. A pesar de que tienen el ejemplo en casa, no saben ver que ellos pueden mejorar, pueden coger las riendas de su destino si se organizan y luchan como lo hicieron sus mayores. Restaurar ese espíritu de lucha no va a ser fácil.

4) El modelo de acción capaz de mover las estructuras y cambiar un barrio que era un barrizal y se convirtió en un entorno habitable y digno como hábitat para las personas, consistió en la lucha vecinal: las asociaciones de vecinos fueron su motor. Obviamente la combatividad vecinal de los 60 y 70 ya no existe. El movimiento vecinal se ha ido diluyendo y ya no es ni la sombra de lo que fue. Nos han hecho creer (otra idea irracional lanzada desde el poder) que no hacía falta. De nuevo nos damos cuenta que el poder no tiene razón: hoy hace falta movimiento vecinal que aglutine las reivindicaciones sociales como la pérdida de servicios básicos como la educación y la sanidad. Se han organizado otros colectivos al ver que nadie hacía nada, y desde luego algo están logrando, pero sin duda un movimiento vecinal fuerte conseguiría grandes cosas. No olvidemos que una vecindad es un montón de votos, concentrados en una circunscripción electoral concreta. Ya sabemos que el sistema electoral que rige en España no es muy perfecto, pero aún así, esta circunstancia tiene un valor adicional que hay que tener en cuenta.

En conclusión, la historia de un suburbio de Madrid nos ofrece una experiencia de éxito en la transformación del medio social y nos dice una forma válida de llevarlo a cabo que funcionó en aquellas circunstancias. Posiblemente la misma forma de lucha tendría igualmente frutos hoy día, aunque las circunstancias sean muy distintas. Es cuestión de explorarlo, y en cualquier caso, mal no vendría reanimar los movimientos vecinales.

Salud y megapraxis!