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¿Que es Megapraxis? El mundo cambia, y el cambio constante es una de las ideas que conciernen a la Megapraxis, (Heráclito: "Todo fluye"). Otra es su universalidad: es global; hay que analizar todo, explicar todo; no nos conformamos con las partes. La realidad siempre es compleja y la complejidad también es megapráctica. Pero no todo va a ser análisis. Debe haber praxis ¿no? Pues eso, propuestas de acción práctica, que es lo que modifica la realidad. En resumen, conocer mejor la realidad para proponer acciones que la transformen, que la hagan progresar, que sumen “cuantos de progreso”. Pasito a pasito. Es muy simple. Pero no es fácil.

viernes, 22 de mayo de 2015

Los mios - #24M

Estamos en vísperas de las primeras elecciones "grandes" (por su dimensión territorial y el enorme poder que está en juego, nada menos que la mayoría de las CC.AA. y todos los Ayuntamientos de España) desde 2011 en España, y después de haber ido siguiendo en este blog cómo ha ido cambiando la situación política en nuestro país en los últimos (e interesantes) 4 años, más o menos desde el #15-M de 2011, una fecha que cada día que pasa se revela como histórica, escribo sobre lo que tendrá lugar el domingo 24 de Mayo, es decir, lo que podemos esperar de esas elecciones municipales y autonómicas.
El que haya seguido el blog habrá visto como hemos contado aqui la brecha que se ha ido abriendo en nuestra sociedad al quedar al descubierto el engaño a que nos tenían sometidos los partidos que hasta hoy han venido detentando el poder, y que, lejos de defender nuestros derechos, los servicios públicos, nuestro bienestar, estaban dilapidándolos (y de paso aprovechándose). El 15-M fue clave para visibilizar el malestar de la sociedad, y desde entonces nada ha sido igual, como tampoco ha podido sostenerse más el engaño, que intentaron colar como "crisis" y que no es más que una estafa, un saqueo, por parte de los poderosos hacia los menos favorecidos.
En esta situación la brecha ha ido creciendo, los partidos tradicionales han ido perdiendo el favor de la gente, y han surgido otras opciones electorales, singularmente dos destacan sobre el resto: Podemos y Ciudadanos. Estos dos nuevos partidos han venido recogiendo el descontento de los que en su día apoyaron a los dos proincipales partidos a nivel nacional, PSOE y PP.  Podemos parece haber calado más en la izquierda y Ciudadanos en la derecha. En zonas con implantación nacionalista esta película es algo más compleja, con más actorea aún, pero el análisis es similar: nuevos partidos recogen el descontento de la gente hacia lo antígüo, harto decepcionante.
La situacióne conómica a la que nos ha abocado lo "viejo" es desesperada, aunque en vísperas de las elecciones intenten ocultarlo falseando los datos y con alguna que otra ayudita de parte de los aliados del BCE (que imprimen biletes a todo meter para intentar que no se note la debacle, al menos durante período de elecciones en un país clave en la configuración europea como es España, con un gobierno obediente y sumiso ante el credo neoliberal). Ningun partido a estas alturas puede solucionar nada. Estamos en manos de otras fuerzas de orden superior. Sin embargo, pese a esta visisón pesimista, las elecciones tienen el papel de emitir mensajes hacia quien quiera escuchar. Un mensaje claro y contundente de la gente hacia los que parten el bacalao, diciendoles que no volveremos a tolerar el engaño, el saqueo, la corrupción, es lo más util en estos momentos.
Estas elecciones son el preámbulo de las elecciónes generales que vendrán en otoño. El mensaje que emitamos el domingo será escuchado y amplificado en los futuros comicios. La abstención no es una opción, sino complicidad con el statu quo actual, complicidad con la injusticia, con la corrupción. Hay que decir NO. Tiene que acabarse este estado de cosas. Hay que decir bien fuerte que tenemos futuro. Hay que decirselo a las siguientes generaciones. Hay que decirselo a los que abandonan nuestro país por falta de oportunidades, los más preparados, los más capaces, una auténtica sangría de recursos humanos que aun no hemos calibrado bien lo que supone de lastre para el futuro de un país como este.
¿Y como se lanza ese mensaje?? Pues votando a los que no quieren que continúe el saqueo, el engaño, el teatrillo de la política. Sé que en esto es difícil decidir, pero no me queda más remedio que señalar que Podemos y sus alianzas, en este momento representa el mensaje correcto que hay que lanzar. Podemos merece muchas críticas, y seguramente no está en condiciones de ofrecer soluciones sencillas (¿algún partido político lo está?). Pero es un paso. Otros partidos de izquierda pueden representar eso mismo también, y su confluencia en una gran coalición sería sin duda muy deseable, aunque hoy por hoy parece lejos.
Hay que torcer la trayectoria que nos lleva al abismo, y eso no se hace solamente votando, y menos en una única elección. Es un proceso. Y en ese proceso, que será largo, la gente no solo tiene que votar, sino que tiene que implicarse, hacer muchas más cosas, salir a la calle, organizarse, denunciar, exigir, manifestarse... El #15-M señaló un camino, pero los medios para recorrerlo no están escritos. Los tenemos que ir escribiendo nosotros. Y votar el domingo es una línea en ese escrito.

Salud y Megapraxis.

domingo, 8 de marzo de 2015

Lo apolítico: "ni de derechas ni de izquierdas"

Lo que sigue es una modesta aportación al "debate" sobre ser/no-ser de derechas/izquierdas/ni-lo-uno ni-lo-otro que se ha venido argumentando por unos y otros en el ambito político en nuestro país en los últimos tiempos. Para que no quede duda de mi posición, esto es lo que escribí en un post anterior sobre derecha/izquierda.


En este blog se utilizan los términos "derecha" e "izquierda" según su acepción clásica que define el espectro político como un abanico de ideologías que se despliegan entre dos polos opuestos, uno, conservador, defensor del orden establecido, creyente en la superioridad de clase, género, raza y/o nacionalidad, partidario a veces (cuando conviene) del liberalismo económico (no necesariamente del político) con su dosis de urticaria ante todo lo que suene a "público", defensores de la tradición y de la religión, ambas en sus versiones más arcaicas, del militarismo, el imperialismo y la imposición a los demás de sus valores, y otro polo, contrapuesto, progresista, defensor de la igualdad esencial de todos los seres humanos en todos los ámbitos, de la protección de los débiles, del laicismo, del ambientalismo, del internacionalismo, de la regulación económica (contrapuesta al "laissez faire" liberal) y partidario de lo común, lo público, frente a lo privado. Al primero lo llamamos "derecha" desde que a sus partidarios les dio por sentarse a ese lado del Presidente de la Asamblea Constituyente tras la Revolución Francesa, mientras que al segundo lo llamamos "izquierda" por lo mismo, pero al revés. No obstante, como podrán comprender, estas dos visiones irreconciliables de la política son eternas, hunden sus raíces en la noche de los tiempos y perdurarán mientras haya unos arriba y otros abajo. 
Por remontarnos, podemos hacerlo a los clásicos griegos y decir que Parménides se sentaba a la derecha en el Olimpo filosófico mientras que Heráclito lo hacía a la izquierda (no me hagan mucho caso los filósofos: es probablemente una exageración o una simplificación o ambas cosas, de uno que es "de ciencias"). Por todo ello mi actitud hacia los razonamientos del tipo "no ser de derechas ni de izquierdas", es en general de escepticismo. Pero...¿tienen algún sentido? Pues para mi sólo tienen sentido bajo un prisma puramente electoralista, si es que un partido o candidato busca ampliar el espectro de sus votantes, en particular hacia el alerón derecho de la sociedad, el "despolitizado" o "apolítico". Este parece ser el motivo por el que formaciones políticas de nuevo cuño se declaran "ni de derechas ni de izquierdas", intuyo, desde UPyD, que empezó con ese soniquete, al más reciente Podemos, de raíz indudablemente izquierdista, reconocida por sus más conocidos líderes, y que sin embargo no dudan en renunciar a esa identidad con tal de incorporar más gente (y más votos) a su proyecto. Si se trata de una estrategia electoral y sirve para que esto se mueva hacia adelante y no hacia atrás como nos quieren dirigir los que actualmente detentan el poder, pues habrá que darlo por bueno. El tiempo dirá si mereció la pena.
Y aqui empieza la cuestión que me interesa discutir en este post: ¿Por qué ocurre esto? ¿por qué la dicotomía "derecha-izquierda" causa aversión en un determinado tipo de votante?¿por qué es precisamente, según dije antes, principalmente el público "del alerón derecho" de nuestra sociedad el más alérgico a todo lo que huela a "ideología"? Voy a aventurar una hipótesis para intentar contestar a estas preguntas. La hipotesis lleva cierta carga de generalización, que he de advertir de antemano, y explicaré después. 
Creo que es algo muy general en España observar que el que es de derechas no suele reconocerse como tal, y si le preguntamos por su adscripción política, dirá, o bien que es "de centro" (que en su imaginario significa que es "neutro", es decir, que no tiene adscripción política definida), o bien, por las mismas razones, que es "apolítico". ¿Por que? Ello, en mi opinión, guarda estrecha relación con el período de dictadura franquista y el ideario vigente entonces. Téngase en cuenta que el propio Franco se consideraba "apolítico", porque según él, la "política" era un mal a erradicar, de hecho, la "política" era la fuente de todos los males que aquejaban a España, y en su erradicación se afanó 4 décadas de guerra, posguerra y represión cruel, cruenta y despiadada. Obviamente, para Franco y el franquismo, hacer política, tener ideología o ser de izquierdas eran sinónimos: la ideología era una cosa exclusivamente de "rojos", el término despectivo que utilizaban para designar a todo aquel que se opusiera al régimen, que automáticamente se convertía en carne de cárcel o blanco de pelotón de fusilamiento. Franco, el último genocida español, eliminó por esta vía a cientos de miles de personas (mujeres y niños incluidos) que para él no eran españoles, en lo que denominó su "cruzada" para limpiar España, precisamente de izquierdistas. Así pues, aqui tenemos un claro origen del "apoliticismo sociológico" de amplias capas de la población: por un lado, tras 40 años de "limpieza ideológica", es milagroso que aún quedase alguien de izquierdas en nuestro querido país. En aquel contexto, el ciudadano de bien no debía tener ideología, debia dejar de pensar y dedicarse a trabajar calladito y sin dar problemas si quería sobrevivir. Cuarenta años de franquismo dieron lugar en España a una derecha muy singular y característica, que reniega de "lo político" pero no de los privilegios de dedicarse a la política. En su día, en broma, clasificamos en este blog a este grupo de indivíduos como "Homo carpetovetonicus".
Hasta aqui la hipótesis. En cuanto a la generalización, es cierto que hay honrosas excepciones: ciudadanos de derechas que no tienen ningún inconveniente en reconocerse como tales, y que son verdaderos demócratas. Es justo reconocerlo. Pero ello no invalida la hipótesis anteriormente formulada. En efecto, hay un número considerable de personas en nuestro país para los que cualquier cosa relacionada con la política=ideología=izquierda es sencillamente abominable y perniciosa, y que paradójicamente no suelen abstenerse en las votaciones, sino que votan al partido más "apolítico" de todos, es decir, al conservador, derechista segun la definición anterior. Se da la circunstancia de que este partido es el Partido Popular (PP) en la España actual, y que este partido sacó 11 millones de votos en las pasadas elecciones (2011) y gobierna desde entonces por mayoría absoluta. Su líder, Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno de España actualmente, es un fiel reflejo del "apoliticismo sociológico" antes mencionado y ello seguramente atrae muchas simpatías en millones de votantes. Se da igualmente la circunstancia de que el PP tiene obvias raíces franquistas, ampliamente conocidas y divulgadas, de las que no sólo no reniegan, sino que cada vez están más orgullosos, y que ya fueron comentadas en un post anterior. No digo con ello que todos los militantes y simpatizantes de ese partido sean fascistas o nazis, pero está clara en los cuadros actuales de este partido la complacencia con símbolos, actitudes y gestos propios del régimen franquista, que parecían olvidados, pero que están resurgiendo, especialmente en los "jóvenes cachorros" del PP, aficionados a saludar brazo en alto, envueltos en banderas adornadas con la rapaz franquista. Hay aún mucha añoranza por un pasado "dorado" para algunos, que muchos (más jóvenes) ni vivieron, y que -de forma incomprensible, al menos para mi, que sí lo viví- han mitificado. Como muestra de lo que estoy diciendo, vean la siguiente imagen.

Cofrades desfilan en Semana Santa en -Ciudad Real en 2012 exhibiendo un estandarte de la División Azul, una facción de voluntarios del ejercito franquista que lucharon al lado de los nazis de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Este tipo de manifestaciones fascistas se suceden impunemente en España con la complacencia del Gobierno. Éste, ignorando una ley del Parlamento Español, como es la ley de la memoria histórica, se burla impunemente de la Democracia y de los que la defendieron durante la Segunda República, sistemáticamente humillados al no obtener la reparación histórica de ver España libre de monumentos, menciones y homenajes al fascismo en calles, plazas y edificios públicos de los pueblos y ciudades gobernadas por alcaldes del Partido Popular. Estas circunstancias son escasamente conocidas fuera de nuestro país, donde no pueden imaginarse que el fascismo siga vivo en un territorio europeo como es España. (El estandarte fue finalmente retirado en 2012 a instancias del Obispado de Ciudad Real, tras la petición del Foro por la Memoria Histórica, tras 63 Semanas Santas desfilando sin interrupción. El PP, que ostenta la alcaldía de la localidad, no movió un dedo, como no lo hace en ningún caso similar, guardándose de condenar cualquier manifestación de signo fascista, incluyendo las de miembros de sus "jóvenes generaciones", aficionados a saludar brazo en alto envueltos en banderas franquistas).
Hasta aqui está claro: tenemos un país con una democracia "coja" que arrastra una influencia franquista muy fuerte en la sociedad, que propicia unas mayorías cómodas a un partido conservador complaciente con la simbología e ideario consistente con ese pasado. Sin embargo, el PP ha tenido una legislatura complicada, con una economía muy adversa cuya situación ha contribuido a agravar su infantil servilismo con los poderes económicos representados por la troika, donde medidas económicamente suicidas han sido tomadas para "controlar el gasto y reducir la deuda" y han conseguido reducir los servicios públicos a extremos insufribles, pero no han detenido la sangría de la deuda sino que ésta no ha hecho más que crecer, con unas cifras de desempleo recalcitrantemente altas (26% de la población activa), lo cual ya sería suficiente para desanimar a unos cuantos a seguir votando a ese partido. Pero a ello hay que unir la escandalosa serie de casos de corrupción que afectan a la gran mayoría de cargos del partido, en franca debacle judicial, con el propio partido pillado pagando obras en dinero negro (¡ilegal!), y en el centro del ojo del huracán de la corrupción, siendo el unico caso conocido de partido en el ejercicio del gobierno de una nación que ha sido "imputado" por un juez. Aqui si que empieza la debacle de votos: de los 11 millones que tuvo, ha perdido una cantidad incierta que supera probablemente el 50%, como muchos barómetros electorales se empeñan tozudamente en señalar. La intención de voto al PP en la actualidad es del 13%, según el último barómetro del CIS, es decir, no más de 4 millones y medio de votantes, que pueden seguir bajando de aqui a las próximas elecciones, en 9 meses. En resumen, el PP tiene serios problemas. Pero el principal partido opositor que se ha venido alternando con el PP en el poder, el PSOE, oficialmente de izquierdas (al menos sus votantes lo son, pero sus dirigentes...) no tiene menos problemas, y son de parecida naturaleza, de modo que se ha abierto una brecha electoral que ha hecho cambiar el panorama en unos meses: han aparecido nuevos partidos que han querido llenar esa brecha, recoger ese voto perdido por estos dos partidos, y el que más éxito está teniendo por el momento es "Podemos", que como dije anteriormente, tiene raices de izquierdas, pero se declara "ni-ni" (ni de derechas ni de izquierdas). Claramente, con ese mensaje están intentando echar el lazo a los "apolíticos" pseudofranquistas residuales que han abandonado el PP, aunque al parecer su éxito se alimenta fundamentalmente de ex-votantes del PSOE y de Izquierda Unida (IU), otro partido de izquierdas incomprensiblemente en trance de desaparecer en esta coyuntura. La estrategia de Podemos está clara, y seguramente bien planteada desde el punto de vista electoral (de hecho, en intención de voto ya son el priner partido, con el 19%, muy por encima de los demás) pero desde el plano estrictamente ideológico no es muy coherente, al menos para mi. Es posible que reunan muchos votos de gente que lo único que tienen en común es la indignación ante la traición/ineptitud/corrupción de los partidos a los que anteriormente habían votado, pero ¿es eso suficiente?¿será duradero?¿será eficaz? Veremos.

sábado, 24 de enero de 2015

¿Que podemos esperar de Grecia en Europa?

Mañana es posible que gane Syriza en las elecciones al Parlamento Helénico. Así lo pronostican estudios y sondeos electorales de todo tipo, pero no hace falta acudir a estudios sociológicos o demoscópicos, basta con escuchar el clamor del pueblo griego para saber que no tolerarán un Gobierno obediente a la Troika. ¿Quien va a dar su voto al que va a despojarle de todo lo que tiene, incluyendo su dignidad, insultándole, robándole, arruinándole, quitándole cualquier esperanza de futuro? Habría que ser muy estúpido, y, aunque siempre hay estúpidos (véase post sobre Cipolla y su "Teoría de la estupidez" en este blog), al parecer en Grecia no tantos como para reunir los votos necesarios para que sigan con la estafa como hasta hoy.
Para los que no les suene mucho, Syriza es un partido de izquierdas, pero más importante que eso, no se traga el "cuento de la crisis" que nos han estado contando hasta hoy, tanto allí como aqui, y por lo tanto, no cree en las soluciones que forman parte del cuento, que son seguir erre que erre con la austeridad, con el pago íntegro de la deuda, sometiendo al pueblo griego a condiciones deplorables y penosas de una extrema crueldad para conseguir que los acreedores cobren con intereses abusivos y manipulados a voluntad mediante mecanismos similares a los empleados por la mafia, permitidos por Gobiernos y entidades oficiales y alentados desde la propia Unión Europea, por su Banco Central, que es uno de los integrantes de la famosa Troika. Evidentemente, Grecia tenía una situación financiera insostenible, pero los responsables no son sus ciudadanos, sino los de "arriba", los poderosos, poíticos y grandes banqueros y empresarios, tan corruptos como aqui, tan corruptos como en Alemania o en cualquier otro país de la UE (si, han leido bien: estoy diciendo que todos los de arriba son corruptos, independientemente del país de origen, y ello es así porque las tramas de poder obligan a actuar de forma corrupta para favorecerse mutuamente y perpetuar el sistema corrupto). Sin embargo, los poderosos, como siempre, se van de rositas y los de abajo pagan con sangre, sudor y lágrimas. Cualquier análisis provoca escándalo por lo injusto y desproporcionado del sufrimiento que han soportado los griegos de a pie, inocentes de los delitos cometidos por sus corruptos compatriotas del poder. ¿Y alguien espera que esos sufridos griegos voten a sus más enconados enemigos?
Bien, después de señalar o obvio, viene un poco de análisis. En la Unión Europea hay preocupación por lo que pase en Grecia mañana. No les hace mucha gracia que un Gobierno de la UE de pleno derecho les discuta sus argumentos, sus falsas teorías de crisis que son en realidad estafas, sus falsas soluciones. Tienen miedo porque si un Gobierno de pleno derecho de la UE les planta cara, habrá sin duda más que lo hagan. Tienen miedo del "efecto dominó" que podría tener lugar en la UE, poniendo fin a una época de dominio de neoliberalismo fundamentalista que nos conduce al abismo para beneficiar a unos pocos. La UE está en un atollalero: sus recetas, lejos de mejorar la situación, no hacen sino hundir más la economía de la zona Euro. La UE se enfrenta a potentes corrientes "centrífugas", propuestas de abandono de la UE, "euroescepticismo", en aumento en muchos países ¿a alguien le extraña? Es normal que si un barco se hunde algunos pretendan asaltar los botes salvavidas y salir huyendo. Pero eso no es lo que pretende Syriza, que es tan europeísta como el que más. Lo que si apunta este partido, firme candidato a ganar las elecciones mañana en Grecia, es que la UE tiene que cambiar de rumbo, porque con el actual nos estrellamos.
Dicho lo cual, lo más importante es saber hasta dónde podría llegar el "tsunami" de cambio que podría iniciar Syriza en Europa. Mi pronóstico es que la ola será más intensa en aquéllos países donde las politicas impuestas por la Troika se han cebado más con sus ciudadanos, esto es, los países del sur de la UE, fundamentalmente España, Portugal, Italia, además de Grecia, pero también Irlanda. Esto va a abrir una brecha que de hecho ya existe en la UE, y que podría poner en peligro su viabilidad tal y como la hemos vivido en las décadas precedentes.
La UE ha sido un logro político de enorme importancia, que ha traido estabilidad y bienestar a los ciudadanos europeos. En España, durante largo tiempo ansiábamos unirnos a tan prestigioso club, porque sabíamos que eso se traducía automáticamente en una mejora en los estándares de calidad de vida general para la población. Esto duró poco: hoy día la UE no es garantía de nada, pues la pobreza, la desigualdad social, la falta de igualdad ante la ley, los derechos sociales, la sanidad y educación universales, la renta de los ciudadanos no hacen sino empeorar. Claramente, la UE ha sido tomada al asalto por mafias financieras que están por encima de los estados, y mandan sobre los políticos obedientes que hasta ahora hemos ido eligiendo para gobernar. Una nueva generación de políticos que no se dejen domeñar por esas mafias podría cambiar este panorama y torcer el infausto destino que nos han marcado esas mafias con un programa bien pergeñado desde hace años. Lo que pase a Grecia mañana puede ser el principio de un cambio de rumbo en la UE que nos devuelva al menos la dignidad, si no la prosperidad perdida. Pero el alcance de este "tsunami", si se quedará tan sólo en el sur, o alcanzará también al norte, es algo que hoy es difícil de pronosticar.

Salud y megapraxis.

domingo, 11 de enero de 2015

Nueva geometría electoral para 2015 (IV): Perspectivas del voto anti-troika y más

Ya expresé en otra entrada anterior (ver  enlace) mis reparos a asumir todos los a priori de la "cocina" electoral que se utilizan para "ajustar" y "corregir" los diversos "vicios" de los datos crudos de las encuestas electorales. Ya dije entonces que la única forma de comparar los datos era tomar los de intención directa de voto, que son los unicos datos "de verdad" de las encuestas, con todas sus virtudes y todos sus defectos, que hay que reconocer que no son pocos.
Regularmente se vienen publicando datos de encuestas ("barometros") electorales que son como una ventana que nos permite mirar el panorama electoral en determinado momento (el de la ejecución de la encuesta). El cristal de esa ventana, sin embargo, tiene defectos y deformidades que no nos permiten ver, no ya con precisión, sino con nitidez. Además el panorama va cambiando (es más la ventana de un tren que la de una casa) por lo que hay que asomarse una y otra vez para ver qué está pasando. Precisamente, lo que va cambiando es más informativo que la "foto fija" de cada momento. De la comparación de diferentes momentos, si se hace a través de la misma ventana, siempre con los mismos defectos, surge información interesante. Vamos a analizar algunos datos de "barómetros" electorales recientes bajo esta perspectiva.
He recopilado los datos de "Intención de voto" de las ultimas encuestas electorales de Metroscopia (desde mayo de 2013 hasta enero de 2015) y he elaborado el siguiente gráfico:
Excepto el dato inicial (izquierda) que represneta el resultado real obtenido en las últimas elecciones generales, el resto representan los datos de intención de voto a los principales partidos de ambito nacional,obtenidos mediante encuestas elaboradas por Metroscopia. NOTA: La irrupción de "Podemos" en la primavera de 2014 hace que se empiecen a tener resultados acerca de esta formación solo a partir de entonces.

En el gráfico puede verse que tras la irrupción de Podemos, del que hay datos en estas encuestas desde agosto de 2014, baja significativamente la intención de voto a IU y a UPyD. Tras las elecciones generales, la tendencia general del PSOE es a recuperar lentamente votos tras el batacazo inicial, desde un 7.8% en mayo de 2013 al actual 12.3, y la del PP, que igualmente pierde inmediatamente mucho apoyo, después se mantiene constante en torno al 12-14% con algunos altibajos. La situación actual es que Podemos, el nuevo partido recién estrenado en 2014, ha desbancado en intención de voto a los dos principales partidos hasta hoy, y abre una brecha en el bipartidismo. Otro nuevo partido en auge es Ciudadanos, al que la ultima encuesta de Metroscopia da un 4,6% de intención de voto, lo que le convierte en cuarta fuerza política en nuestro país.

Otras empresas demoscópicas ofrecen datos de intención de voto muy similares ( ver por ejemplo, la que hace "Celeste-TEL" en el siguiente enlace, hecha en diciembre de 2014).

Todo ello supone que el tablero electoral está cambiando y que han surgido nuevos actores que necesariamente van a suponer cambios políticos. Aún es pronto para prever cual va a ser el sentido de esos cambios. De momento solo se puede especular con lo que hay, que es poco. Un juego interesante consiste en ver la fuerza que podría tener el voto anti-troika en el futuro Parlamento que surgirá en las próximas elecciones generales. Es este un aspecto de importancia crucial, ya que lo que verdaderamente interesa a la gente es si el Parlamento va a seguir apoyando obediente y ciegamente las políticas ultraneoliberales que nos están conduciendo a un mundo sin servicios públicos, sin derechos, sin libertad y sin humanidad, o si por el contrario esas fuerzas van a  poder contrarrestarse con otras opuestas a esa tendencia tan irracional e inhumana.
En otras palabras: ¿podrá el conjunto de fuerzas anti-troika en el parlamento que emergiera de las elecciones de 2015 igualar a las fuerzas pro-troika?

Siendo realistas, una mayoría de escaños anti-troika está aún lejos, teniendo en cuenta que los partidos que han apoyado las poíticas impuestas por la troika en España siguen teniendo mucho apoyo, así que está difícil "dar la vuelta a la tortilla" en un futuro próximo. De momento lo que si va a suceder con toda probabilidad es que el actual partido en el poder, el PP, que es el principal ejecutor de esa política neoliberal, va a perder sin duda ninguna su hegemonía, lo cual va a representar una dificultad cierta en su camino a ese mundo sin servicios públicos, sin derechos, sin libertad y sin humanidad al que nos quieren llevar y al que me refería antes. De algún modo, se les va a "torcer" el rumbo (de hecho ya han ido aflojando el nudo en nuestro cuello, a medida que se aproximan las elecciones y ven que se alejan sus posibilidades de mantenerse en el poder).
Podría darse una coalición "a la alemana" entre los conservadores del PP y los...bueno, el PSOE, pero eso, lo saben bien en este útimo partido, significaría una pérdida masiva del voto tradicional del PSOE, socialdemócrata en origen, que no perdonarían ni una traición más de su ideología en favor del neoliberalismo. Sin embargo, hoy por hoy no se puede descartar nada.

Habrá que seguir la evolución de los datos de intención de voto, y ver qué pasa en las elecciones previas, municipales y autonómicas, previstas para la próxima primavera, para poder ver más claro lo que ocurre desde este tren que no sabemos muy bien hacia donde nos lleva.

¡Salud y megapraxis!